Digitalización y Contratación estratégica.

En dos entradas anteriores, contratación electrónica y contratación estratégica, hemos comentado, una vez más, las dificultades inherentes a la que se enfrentan los organismos públicos para digitalizar el servicio de contratación y para definir y ejecutar una estrategia en torno a la contratación pública.

Albert Sanchez Graells, comentaba recientemente en esta entrada, las críticas que, en su opinión, se le pueden hacer a la Comisión Europea en su reciente comunicación sobre la contratación pública en y para Europa.

En estas críticas se comenta, en la prioridad estratégica número cinco sobre el impulso de la transformación digital de la contratación, la falta de ambición a la hora de diseñar y llevar a cabo un programa en el que todos los estados miembros de forma coordinada implementen el formato electrónico en la contratación pública. Coordinación que debería llevarse al menos en las fases que permiten la generación de un mercado único de contratación pública electrónica interoperable y asequible.

Aclaración sobre conceptos:

En la lista de prioridades estratégicas que se indican en la Comunicación de la Comisión, y aunque el literal del título del quinto punto es impulso de la transformación digital, lo que se desarrolla en los párrafos correspondientes está referido a lo que llamamos digitalización (transición al formato electrónico) siguiendo la corriente general del resto de los sectores. Y lo que nosotros llamamos transformación digital es lo que ellos denominan contratación estratégica, que aparece en el punto uno de las seis prioridades estratégicas.

La lista de prioridades estratégicas 

Recordamos que las seis prioridades estratégicas propuestas por la Comisión Europea sobre la contratación pública  son la siguientes:

  1. GARANTIZAR UNA MAYOR ACEPTACIÓN DE LA CONTRATACIÓN PÚBLICA ESTRATÉGICA (Imposible sin digitalización)
  2. PROFESIONALIZACIÓN DE LOS COMPRADORES PÚBLICOS (tiene que tener en cuenta lo digital)
  3. MEJORAR EL ACCESO A LOS MERCADOS DE CONTRATACIÓN (utilizando sistemas de información que facilitan el acceso)
  4. AUMENTO DE LA TRANSPARENCIA, INTEGRIDAD Y MEJORES DATOS (la gran apuesta y el gran resultado de lo digital son los datos y su uso en iniciativas de inteligencia artificial y ciencia de datos)
  5. IMPULSO DE LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL DE LA CONTRATACIÓN PÚBLICA (es la transición al formato electrónico)
  6. COOPERACIÓN PARA CONTRATAR DE FORMA CONJUNTA (tiene que tener en cuenta lo digital).

Mi crítica personal

Mi crítica principal es que los seis puntos propuestos están condicionados en mayor o menor medida por el quinto punto:  IMPULSO DE LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL DE LA CONTRATACIÓN PÚBLICA (LA DIGITALIZACIÓN). Es decir, el quinto punto no es un punto más, es la piedra angular del resto de los puntos. No tener esa visión clara nos enfrenta, en mi opinión, a un tiempo de esfuerzos poco productivos y con resultados pobres como ha quedado demostrado con el ejemplo de la factura electrónica.

El (mal) ejemplo de la factura electrónica

Recientemente se ha publicado el estándar sobre facturación electrónica. La factura electrónica es un documento en todo el procedimiento de contratación. La contratación pública es un procedimiento que contiene muchos más documentos, algunos de ellos necesitan estar materializados con un estándar porque son intercambiados por diferentes sistemas de información en las fases de publicación, licitación y adjudicación. Con la factura, un solo documento, hemos tardado más de 15 años en definir y publicar un estándar para que pueda ser implementado por todos los agentes con garantía de interoperabilidad. Si consideramos una media de 10 documentos necesarios en la fase presentación de ofertas, y los ponemos en secuencia, significa que tendremos que esperar 150 años para tener las fase de presentación de ofertas en formato electrónico estándar. Y por tanto interoperables.

La pregunta es ¿no hay forma de hacer esto mejor y más rápido?

Todas las organizaciones públicas y privadas, se enfrentan a los mismo: la digitalización. Y la digitalización tiene consecuencias que hay que tener en cuenta. Y sobre todo hay que tener en cuenta que el propio proceso es costoso y difícil. En cualquier organización pública o privada, sus propuestas de valor, lo que da sentido a la existencia de las organizaciones, van a ser alteradas por razón de que sus formas y medios de gestionar estas propuestas van a ser digitalizadas.

Lo digital 

Aquí hay algunas reflexiones acerca de la digitalización y la transformación digital en todo tipo de organizaciones:

  • Lo digital requiere sistemas de información que tienen que ser bien gestionados. La tecnología de la información mal gestionada produce el caos en un tiempo infinitamente menor que en formato analógico.
  • Lo digital es disruptivo porque cambia no solo la forma de hacer sino nuestra propia forma de ser. Dejarnos el móvil en casa, es una de las pocas razones que nos obliga a volver para recogerlo.
  • Lo digital obliga a la transformación bajo la amenaza de la desaparición. La administración pública no está exenta de este tipo de amenazas.
  • Lo digital es un elemento democratizador. Todo se puede distribuir y hacer llegar a cualquier rincón o persona.
  • Lo digital es el elemento deflaccionario de primer orden. Todo se abarata de forma radical. No al principio, pero las ventajas competitivas de la tecnología desaparecen muy rápido. Se requieren plataformas (concentración de servicios) para soportar modelos de negocio viables: El ganador se lo lleva todo. Aunque este es un modelo que se está cuestionando mucho por su peligrosidad inherente debido a la concentración de poder real de las plataformas.
  • Lo digital añade elementos que aumentan la productividad pero también incorporan servidumbres: sistemas, expertos, seguridad, garantía…
  • Lo digital presiona al modelo de negocio: todo producto, sometido a presión digital, muta en servicio. Genis Roca: de productos a servicios
  • Lo digital tiende a generar decisiones basadas en algoritmos que no son fácilmente conocidos ni explicados: El software se escribe muy fácil, pero se lee muy difícil. La inteligencia artificial es algo que hay que saber utilizar. La película Elysium es un pequeño recordatorio del poder de los algoritmos.

Mi Reflexión final.

Sin digitalización no hay contratación estratégica (= transformación digital de la contratación pública). Pero la digitalización tiene unas dificultades que no están siendo tenidas en cuenta. Estas dificultades no aparecen por ningún lado, o no son puestas encima de la mesa con el rigor y fuerza suficiente. Y sin embargo las estadísticas nos reiteran una y otra vez, que no tener en cuenta estas dificultades nos aboca al fracaso seguro de esta transición al formato electrónico.

Ni la Comisión europea, ni en el caso español, las instituciones que son responsables de tener en cuenta las dificultades inherentes y los esfuerzos necesarios para la digitalización, están teniendo en cuenta dichas dificultades. No todo se resuelve con una publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea o en el Boletín Oficial del Estado. Hay asuntos que requieren otras capacidades y conocimientos que hay que tener en cuenta.

Soy consciente que hay muchos intereses en juego. Pero también es cierto que hay un interés general claro,  que la propia Comisión Europea en su comunicación expone: la contratación pública importa hoy más que nunca. Bueno yo creo que siempre ha importando, al menos a algunos entre los que me cuento. Por tanto, hagamos prevalecer el interés general sobre otro tipo de intereses. Los que sean.

Hagamos una reflexión general porque la factura electrónica en Europa no ha sido una historia de un éxito. En España especialmente.

Podemos hacerlo mejor. Dejemos de contribuir con el esfuerzo de todos a conseguir un resultado que nadie quiere: una contratación pública electrónica que segmente el mercado y sea disfuncional por no haber sabido gestionar adecuadamente el conocimiento que requiere el adecuado uso de la tecnología.

About mcanno

Especialista en Tecnologías de la Información aplicadas a medios de pago, comercio electrónico y contratación pública

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