La contratación pública tiene problemas y la tecnología es parte de la solución.

 

 

La tecnología no es el único elemento de la solución, pero sin tecnología no creo que se pueda dar solución a todos los problemas que tiene planteados la contratación pública.

Además, está la obligatoriedad del formato electrónico en que se basan las grandes expectativas que se están creando con motivo de las nuevas directivas europeas de contratación pública. Estas expectativas de los dirigentes públicos, no pueden ser llevadas a cabo sin la intervención clara y bien organizada de la tecnología de la información.

Pero la tecnología de la información, no es más que un potenciador de las habilidades humanas. Al menos de momento. Esto significa que son las personas las que tienen que asumir el cambio, la transición, para utilizar esta tecnología de la información en el servicio de contratación pública.

Y esta utilización requiere autonomía y maestría en el formato electrónico, dirigidas por el propósito, el fin último de la contratación pública.

Los agentes del cambio intencional

Para llevar a cabo esta gran trasformación se requieren agentes que preparen la transición desde sus más firmes convicciones y sean capaces de ayudar al resto de personas a asumir esta trasformación como algo positivo e intrínsecamente bueno para las organizaciones públicas, para los proveedores y para la sociedad a la que estas organizaciones sirven.

La semana pasada he podido asistir al taller de GAIT LAB de Eugenio Moliní, junto  con un grupo de personas identificadas con los procesos de cambio: como cambiar el cambio.

En este taller he podido ver que hay formas de preparar y acometer la transformación disruptiva que la contratación pública necesita si quiere ser la palanca de productividad e innovación que la sociedad espera. Siempre a través de las personas o Agentes Globales de la Trasformación Intencional.  Estos agentes reciben un mandato, explicito, en este caso legislativo, para realizar un cambio que impacte en las organizaciones. Para ello debe de diseñar un conjunto de estrategias que alcancen el cambio y gestionen el proceso del cambio.

Es muy difícil, sino imposible, intentar un cambio de esta naturaleza y tamaño sin un mandato directo y un apoyo de la directiva de la organización que empodere a estos agentes. Al menos en el caso de la transición a la contratación pública electrónica creo que es así.

Muchas Gracias Eugenio.

Las dimensiones de esta trasformación

La trasformación, el cambio, la disrupción, todo lo que supone hacer cosas diferentes o hacer lo mismo empleando diferentes herramientas y procedimientos, es siempre un reto.

Todos los elementos que se requieren para conseguir el cambio y gestionarlo adecuadamente pueden agruparse en distintas áreas o dimensiones:

  • La parte que atañe a las personas. La fundamental. Esta es la que creo que representa la iniciativa de Eugenio Moliní con GAIT-LAB.
  • La parte que atañe a la tecnología (de la información y otras), que nos van a proponer y proporcionar elementos distintos que nos permitirán nuevas miradas al servicio y nuevas herramientas para alcanzar los resultados actuales y proponer otros nuevos y mejores resultados. Esta dimensión está cubierta por la ISO 38500 sobre el Gobierno Corporativo de la Tecnología de la Información.
  • La parte del negocio, y su gestión, las estrategias generales y las estructuras que las siguen. No es desdeñable este último apartado ya que está en la base de la innovación disruptiva. La que nos permite aumentos de productividad no lineales.  Es otra forma de ver las cosas. Esta dimensión puede estar cubierta por el diseño de políticas públicas alrededor de la contratación pública en ámbitos como la innovación, la inclusión social, el medio ambiente, ….

Sin olvidar lo básico.

Una de las formas de entender el futuro y la gran trasformación a la parece ser que estamos abocados, sin dejarnos llevar por los cantos de sirena,  es volver a lo básico, tener siempre presente las razones que nos mueven como sociedad. De igual modo que los periódicos no son los periodistas, la regulación que envuelve la contratación no es la contratación:  La contratación consiste en dotar de medios al sector público, con presupuesto público para que pueda cumplir con los servicios que los ciudadanos les han encomendado.

Si cumpliendo con esta función básica además se puede generar un entorno de competitividad, mérito e innovación, entonces estaremos en una situación en la que el servicio además contribuye de forma decisiva a mejorar la sociedad.  Pero si hemos generado un entorno tóxico, donde hay corrupción, mala gestión, falsos propósitos, entonces no tiene por qué desaparecer el servicio, tiene que desaparecer la forma en que realizamos este servicio.

Las herramientas no son neutrales ni son garantía de alcanzar el propósito, solo permiten alcanzar este propósito con menos esfuerzo. Si las herramientas nos proporcionan mayor productividad, entonces podemos liberar esfuerzos y recursos (tiempo para pensar) y abordar la innovación del servicio, la capacidad de que el servicio de contratación pueda conseguir otros resultados tan importantes o más que los resultados básicos (los cambios en el negocio). Es decir unimos en una secuencia posible productividad e innovación.  Porque estas dos grandes metas son las que está demandando la sociedad a la contratación pública. Productividad que empodere a los ciudadanos con tiempo para aprender y ser más innovador para conseguir “otros” resultados.

El reto consiste en entender el propósito del servicio de contratación y ser capaces de llevarlo al nuevo entorno, como si de un nuevo mundo se tratara. Pero para llegar a este nuevo mundo necesitamos construir algunos barcos…

Y entonces, a lo mejor, empezamos a convertir los problemas de la contratación en oportunidades para la sociedad, sus ciudadanos y sus empresas.

 

 

 

 

 

Publicada el
Categorizado como Transición

Por mcanno

Especialista en Tecnologías de la Información aplicadas a medios de pago, comercio electrónico y contratación pública

2 comentarios

  1. Muchas gracias a ti Manuel por las discusiones previas al GAIT-CoLab2014, en las que me hiciste sudar para explicarte de dónde vengo y a dónde voy. Me sirvieron de mucho para aclararme a mi mismo. Y también por la ayuda logística 🙂 Un fuerte abrazo.

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