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Creando el futuro de la contratación pública

¿Cuál es el sentido de toda la actividad que hemos desarrollado y que tenemos que desarrollar alrededor de la contratación pública electrónica en los últimos 20 años?

  • ¿Promover un cambio de formato? ¿Cambiar las herramientas? ¿Generar un cambio operacional?
  • ¿Generar un cambio de modelo? ¿Hacer lo que hemos venido haciendo, pero de forma radicalmente diferente?
  • ¿cambiar el sentido del servicio de la contratación? ¿Generar una transformación estratégica? ¿Generar una palanca social de progreso?

Venimos hablando de productos alrededor del formato electrónico, de la transición, de los servicios de formación y capacitación necesarios, de las personas, de las nuevas metas… Todo ello… ¿para qué?

Lo hemos comentado algunas veces, pero creo que hay que volver a refrescar el propósito general que nos impulsa para que nos pueda servir a cada uno individualmente y a nuestras organizaciones, dando sentido a los esfuerzos y al afán que dedicamos a ello. O sea, dar un propósito que motive y justifique el esfuerzo personal e institucional.

En esta entrada de Tanmay Vora. Qué significa realmente transformación del negocio,  se habla de la transformación de las organizaciones. El adjetivo digital que empleamos muchas veces, ha sido obviado, porque se sobreentiende. Pero está. Lo digital está pasando en todas las organizaciones de ser una extensión o una herramienta de conveniencia a estar en el núcleo del negocio, sin perder su condición de herramienta, pero cambiándolo todo, transformándolo todo. La  dimensión digital es el habilitador pero no es el motivador.

La motivación para esta transformación, es que socialmente estamos necesitando progresar a través de los medios que tenemos a nuestra disposición para conseguir los objetivos sociales que nos propongamos.  Como esto de equilibrar puede significar muchas cosas,  vamos a centrarnos en los aspectos organizativos y técnicos y vamos a tratar al servicio de contratación como un servicio de retorno que puede ser potenciado a través del nuevo núcleo digital. Cuánto mejor sea el servicio mayor retorno se entrega a la sociedad de la que parten los recursos (presupuestos que se captan en forma de impuestos).

Si somos capaces de dejar fijo el motivo, vamos a ver que opciones de transformación de las propuestas deberíamos seguir: Utilizando la clasificación que se hace en la Harvard Business Review por parte de Scott Adams Que es lo que significa realmente transformación del negocio. A continuación expongo esta clasificación (es una de las posibles) con una breve acomodación al asunto que nos ocupa:

  1. Transformación Operacional. Es un cambio que permite sacar partido de las nuevas tecnologías. En nuestro modelo podría ser la licitación electrónica y la notificación electrónica. Lo que la Comisión Europea nos demanda como obligatorio a todos para Octubre de 2018.
  2. Transformación del Modelo Operativo. Es un cambio que consiste en hacer lo que estamos haciendo en esencia pero de un modo radicalmente distinto. En nuestro caso, creo que podría ser la contratación y licitación electrónica de extremo a extremo, generando datos en tiempo y forma para que los decisores puedan diseñar, ejecutar y ajustar políticas públicas asociadas al servicio de contratación.
  3. Transformación estratégica. Cambiar la esencia de la organización, en nuestro caso del servicio de contratación. Tal y como nos comentan las directivas pasar de un servicio instrumental a un servicio estratégico.  Y esto del servicio estratégico no significa lo mismo para un Hospital que para una Consejería de Fomento que para un Ayuntamiento de 20.000 habitantes. Pero el servicio de contratación en todos los casos debe poder contribuir a ejecutar cualquiera de las estrategias que estos organismos se propongan o a servir a la estrategia general del Estado, o de la Región o de Europa…(lo que decidan los ciudadanos)

En esta imagen se refleja estas tres opciones de transformación en las organizaciones:

trasformación para ganar el futuro

 

 

¿Qué opción deberían seguir los órganos de contratación?. Depende de su propósito.

La opción 1, refuerza nuestra posición actual. Nos actualiza. Nos permite, en nuestro caso, cumplir la ley. Pero no nos ofrece nada más. Requiere un esfuerzo de capacitación digital de las personas y de cambios organizativos menores.

Las opciones 2 y 3 combinadas y coordinadas, crean el futuro. Pero nos exigen una autonomía y maestria muy superior en las personas que gestionan la contratación (promotores, gestores, órganos de contratación, interventores, servicios jurídicos, y proveedores). Y sobre todo requiere un muy buena comunicación y liderazgo del cambio. Porque esta opción puede dar muchos beneficios al territorio pero requiere un esfuerzo muy superior de coordinación y organización, y mucho más tiempo y atención (no necesariamente de presupuesto).

La fórmula para conseguir crear el futuro, sin montar un “cirio pascual”, consiste en realizar una transición al formato electrónico de forma óptima y posteriormente hacer la transformación digital del servicio de contratación de nuestro organismo.  Esta transición que se describe en este artículo de la HBR DOS RUTAS A LA RESILIENCIA. 

Puede que esta hoja de ruta en dos fases parezca sencilla, pero no lo es a la luz del tiempo que llevamos intentándolo y de los resultados obtenidos, y de las experiencias de fracaso que nunca se cuentan, pero que han dejado un presupuesto despilfarrado y un rastro que no se puede borrar.

Reflexión personal.

Podemos optar por cualquier tipo de transformación para incorporarnos al futuro (ya está inventado). Lo que no podemos es esperar el mismo resultado de cada una de ellas.  Ni pensar que hay que aplicar el mismo esfuerzo y presupuesto.  Y no podemos optar al futuro “tope guay de gama” con la opción más fácil y que menos esfuerzo requiere. El futuro no nos lo regalan hay que ganarlo. Y a veces aunque lo hayas ganado o intentado tampoco lo tienes.

La primera opción nos coloca en el momento actual. En general el sector público siempre va por detrás en la adecuación de sus sistemas operacionales.  Es una consecuencia de la falta aparente de competencia. Aunque como ya hemos dicho, la competencia es feroz, y se ha trasladado a los territorios, no a las empresas. Las empresas ahora para ser más rentables se trasladan a los “mejores” territorios. Que no son necesariamente los que menos impuestos pagan…

La segunda opción, nos coloca en posición de habilitados para el futuro. No nos da el futuro pero nos permite aspirara a él. Es como los buenos estudiantes, no te garantizan el futuro pero te posicionan mejor para el futuro que a otros.

La tercera opción, nos permite instalarnos en el futuro. El futuro del servicio de contratación. Cualquiera que sea el futuro que se decida.  No porque lo diseñemos sino porque seremos capaces de crearlo y de adaptar nuestra organización a ese futuro. De forma rápida y ágil.

Un apunte final que me gustaría hacer es que deberíamos ir afinando más que es lo que supone la transformación digital de la contratación pública. Ya hemos comentado antes estos elementos que expongo a continuación, pero los volvemos a traer  a la palestra:

  • Es el valor fundamental de esta transformación.
  • Relaciones sociales con proveedores y clients.
  • Organización y estructuras internas. Como se afectan y se mejoran los resultados de la organización con la transformación.
  • Formación y capacitación: la autonomía y maestría individual se ve potenciada por lo digital, y a su vez potencia las capacidades de la propia organización. Nuevas y más rápidas formas de aprender y por lo tanto, cambiar.
  • El uso de la tecnología y su agilidad para entregar valor. El cloud y el desarrollo ágil.
  • Sentido, se abandona la concepción instrumental y se inicia la concepción de herramienta estratégica, palanca de productividad y competitividad, servicio generador de efectos colaterales de sostenibilidad: inclusión social, medio ambiente, innovación, ayuda a las pymes…
  • La comunicación móvil y multicanal. De todos con todos.

 

Habrá más dimensiones de la transformación, pero estas son las dimensiones que normalmente cualquier organización sabe que va a tener que tener en cuenta  y poner en marcha para enfrentarse a la transformación digital….. o desaparecer.

 

 

 

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