Las principales competencias profesionales en la contratación pública electrónica    

  

Con las nuevas directivas sobre contratación pública y la obligatoria transición al formato electrónico de extremo a extremo que estas directivas plantean (aunque sea una transición por fases), surge con fuerza la necesidad de capacitación profesional de los agentes que intervienen en la contratación. Esta capacitación profesional consiste en dotar a estos agentes de la autonomía y maestría necesarias para gestionar el servicio de contratación con los nuevos propósitos (más allá del derecho administrativo)  y con los nuevos formatos (el formato electrónico y todas las herramientas de la sociedad digital).

La base jurídica de la contratación pública se manifiesta a través de expedientes, documentos, firmas, notificaciones y demás sintaxis basadas en papel.  Ahora, irrumpe con fuerza y como necesidad imperiosa para adaptarse a los tiempos el formato electrónico, redes sociales, big data, análisis de compras, análisis de procesos, transformación digital ….

El formato electrónico y el resto de herramientas de la sociedad digital es el único que permitirá obtener los resultados que se esperan de la contratación pública con un esfuerzo razonable.

A esto le venimos llamando profesionalización, y tiene como base preliminar adquirir autonomía y competencias en el formato electrónico. Cuando unimos esta autonomía y  competencias con el propósito de la contratación pública obtenemos la motivación necesaria para que las personas que gestionan y dirigen la contratación pública puedan alcanzar los resultados esperados del servicio de contratación.

La cuestión es qué habilidades son requeridas, que gestión del talento hay que desarrollar: las competencias profesionales.

competencias profesionales

  • Saber : Conocimiento
  • Saber hacer: Habilidades
  • Poder hacer : Aptitudes
  • Querer hacer : Actitudes,

Con el atrevimiento que proporciona la ignorancia y dejando a un lado los conocimientos jurídicos que son imprescindibles para gestionar la contratación pública voy a dar una pinceladas personales sobre las competencias profesionales que podrían ser desarrolladas para realizar una transición óptima a la contratación pública electrónica y para posteriormente gestionar profesionalmente el servicio de contratación pública, teniendo en mente los nuevos propósitos que nos demanda la sociedad.

Transición al formato electrónico.

  • Conocimiento
    •  Expediente, Documento, Firma, Notificación y Registro en formato electrónico
    •  Comunidades de práctica y aprendizaje.
    •  Gestión de relaciones electrónicas
  • Habilidades
    • Procedimiento electrónico, Análisis de datos, Herramientas y sistemas de información que soporten el ciclo de vida completo del proceso de compra en todas sus modalidades…
  • Aptitudes
    • Herramientas de flujos de trabajo, Herramientas de reuniones virtuales, Herramientas de gestión de expedientes y gestión de comunidades,  utilización de medios sociales….
  • Actitudes
    • Proactividad, Anticipación, Gestión de relaciones con proveedores y clientes (departamentos del organismo público)…

 

La lista será mucho más larga seguramente, y si cada uno de los hipotéticos lectores escribe en los comentarios las competencias que echa de menos alrededor del aprendizaje formal o informal para conseguir estas competencias profesionales, podríamos iniciar alguna entrada sobre cómo deberíamos prepararnos individualmente para los tiempos que se avecinan.

About mcanno

Especialista en Tecnologías de la Información aplicadas a medios de pago, comercio electrónico y contratación pública

7 Respuestas a Las principales competencias profesionales en la contratación pública electrónica    

  1. guillermoyane 13 enero, 2015 at 18:11 #

    Hola Manuel, como gestor «aficionado» de la contratación pública, comparto tu enfoque. Si me miro a mi mismo, no paso de ser un gestor jurídico de la contratación, preocupado siempre por adquirir y actualizar conocimiento jurídicos.

    También es cierto que la única oferta que tengo para profesionalizarme más son cursos y actividades de corte jurídica. Una vez pude acceder a una actividad destinada a adquirir y mejorar actitudes y aptitudes.

    Cierto es que, por mi cuenta, intento adquirir, mejorar e incrementar mis capacidades profesionales.

    Creo que la capacitación de los gestores de las compras públicas es la premisa para la mejora de gestión de la contratación pública, en cualquier aspecto y desde cualquier punto de vista.

    Si no se mejoran las competencias profesionales de los gestores de la contratación pública, además del conocimiento jurídico de la cuestión, no creo que haya posibilidad para alguna mejora ni, por su puesto, para el cumplimiento de la legalidad formal.

    Otro saludo y me ha gustado mucho la entrada.

    • mcanno 14 enero, 2015 at 8:19 #

      Hola Guillermo,

      Creo que la formación individual, la que nos capacita para hacer nuestro trabajo con autonomía y maestría, esa formación debe tener todos los canales posibles. El informal o casual, y el formal o planificado. «No todo lo que sé me lo enseñan», es decir puedo aprender por mi cuenta. Y en la actualidad, internet permite aprender y compartir experiencias, con el único coste de nuestro esfuerzo.

      Y estoy de acuerdo contigo, la contratación pública que viene, va a requerir competencias adicionales que hay que adquirir. Si no conseguimos esas competencias adicionales, no se alcanzarán los resultados que la sociedad demanda a este servicio público, y que nos han puesto en unas directivas (los considerandos).

      Seguimos.
      Un abrazo, Manuel

  2. Maria pilar Batet jimenez 13 enero, 2015 at 21:38 #

    Estoy de acuerdo con vosotros. Yo creo que actitud no nos falta a muchos de los gestores de la contratación publica, sin embargo tenemos muchas carencias, en mi caso me faltan conocimientos informáticos básicos y de las herramientas posibles. Además, hay que tener en cuenta los aspectos jurídicos del uso de las nuevas tecnologías, a modo de ejemplo, en este momento estoy mirando cual es la forma de guardar los correos electrónicos de comunicación con los licitadores (en procedimientos no tramitados de forma íntegramente electronica) de forma que puedan servir como prueba en un proceso judicial. En fin, son muchas las cuestiones que se nos plantean a diario con el uso de las nuevas tecnologías y para las que no estamos preparados.

    • mcanno 12 marzo, 2015 at 12:28 #

      Hola Maria Pilar.

      Hay que redoblar los esfuerzos para hacer llegar esta formación «informal» a todas las personas que están gestionando el servicio de contratación. Es verdad que en algunos casos hay resistencia al cambio, pero en la mayoría hay parálisis por no saber cómo hacer las cosas en formato electrónico. Y entonces, se siguen haciendo en papel. Pero si solucionáramos la forma de comunicar y de enseñar y de aprender, la transición a la contratación electrónica a lo mejor sería algo mucho más fácil de lo que nos parece. Creo.

      Un saludo, Manuel

  3. Charo Delgado Fernández 9 marzo, 2015 at 10:22 #

    Yo voy a ir un poco mas a la «base». Es necesario que se mentalice, posiblemente a través de la formación, a todos los gestores en contratación pública para que se abandonen las conductas que podríamos llamar «casposas», es decir, aquellas que limitan la contratación a un formalismo estricto y excesivo, que ya está, por otra parte, proscrito por Juntas Consultivas y Tribunales de Contratación que lo han considerado «contrario al interés público». No es posible ningún avance hacia una contratación pública ágil y moderna si se compulsa, por ejemplo, un documento verificable… Y os juro que pasa. Es necesario que, a todos los niveles se comience por enseñar que la contratación debe considerarse un instrumento para seguir estrategias y conseguir objetivos y no una forma de poner obstáculos (en ocasiones absurdos) en aras a una supuesta excelencia formal que no es tal. Además habría que explicar que es un instrumento que además está en constante movimiento y que cambia y se adapta de forma rápida. Hay gestores de contratación que no leen jamás una resolución del tribunal de contratación que les correspondería, aunque todas están a nuestra disposición en la red de forma fácil.
    Si no se da ese paso, dará lo mismo la formación en herramientas informáticas y en administración electrónica y en la aplicación de tics. Nos encontraremos con expedientes licitados en electrónico de los que luego se imprime todo y, con mucha probabilidad, se compulsa.
    En mi opinión hay que superar, a toda costa, estas conductas o no llegaremos a ninguna parte.

    • mcanno 12 marzo, 2015 at 10:56 #

      Buenos días Charo.

      Absolutamente de acuerdo. El único apunte que me gustaría hacer a tu comentario, es que como dices al final hay que superar a toda costa estas conductas. Y esa superación se tiene que producir a nivel individual, entendiendo el contexto de lo que cada uno hace. Sin esperar a que nos den permiso para hacerlo mejor. Creo.

      Un abrazo, Manuel

  4. guillermoyane 12 marzo, 2015 at 12:11 #

    Me gusta ese enfoque de María Pilar, de contratación «casposa», contratación pública estrictamente formal.

    Tendremos que pensar en un buen «champú»

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