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Las empresas y la contratación pública

 

Normalmente hablamos de la transición a la contratación pública electrónica como si fuera algo que solamente tienen que hacer las administraciones públicas, el sector público.

Creo que el sector público es el que tiene que liderar esta transición y sacar adelante todas las ventajas del formato electrónico y además dirigir y ayudar a que los proveedores, sobre todos las PYMES, saquen partido del formato electrónico.

Pero las empresas también tienen que participar y entender la transición al formato electrónico de la contratación pública, porque hay muchos beneficios para ellos en esta transición.

El beneficio que tienen que sacar las PYMES sobre todo es el siguiente

  • Acceso a toda la actividad del sector público filtrado en función de los intereses de cada empresa.
  • Entender cuáles son las oportunidades y en qué punto y cómo pueden acceder a ellas.
  • Conocer los requisitos administrativos y empresariales que deben de mostrar y presentar a las administraciones para ser admitidos a las licitaciones públicas

Muchas veces la complejidad del procedimiento administrativo nos impide entender el propio procedimiento. El árbol no nos deja ver el bosque.

En la vida, en nuestra actividad normal, cuando compramos a alguna organización o a alguna persona, tratamos de aclarar tres aspectos fundamentales de la relación (sobre todo en aquella relación en la que el comprador dirige el proceso):

  • Conocer a la persona u organización que nos vende.
  • Tener confianza en esta persona u organización.
  • Estar de acuerdo con la propuesta de valor que nos ofrece por el precio o condiciones que nos pide.

En la contratación pública pasa lo mismo, pero aparentemente el proceso es un poco más enrevesado por que se requiere una formalización de este proceso. Veamos

Cuando la administración tiene que comprar va a seguir los mismos principios para obtener la mayor seguridad posible a la hora de elegir el proveedor y las condiciones en las que quiere recibir el bien o servicio que contrata y los precios por el valor que recibe.

  • Para conocer a los posibles proveedores, la administración requiere la identificación de la empresa: nombre, razón social, cif, escrituras, poderes…
  • Para fiarse de los proveedores establece los criterios de selección, que por ley están determinados en unos mínimos pero que pueden ampliarse en función de lo que se pueda querer comprar. Aquí entra la clasificación o las peticiones específicas de cada concurso, incluso especificaciones de cada país. Es bueno recordar aquí el proyecto e-Certis de la Unión Europea que pretende tener una tabla de correspondencia de que requisitos se piden en un pais de la Unión y como se pueden cumplir con documentos y certificados de otro país.
  • Por último el comprador tiene que estar de acuerdo con el vendedor en el intercambio de valor que se produce: que me ofreces y a qué precio. Este último punto son los criterios de adjudicación. Con sus valoraciones y ponderaciones que se suelen regir por las reglas de la decisión multi-criterio discreta. (hablaremos en otra entrada de este tipo de formula porque es importante conocer cómo se van a puntuar nuestras ofertas y por qué).

Estos tres elementos en apariencia simples, se pueden complicar mucho. La tendencia es a simplificarlos, pero no es fácil.

Si además de esta complejidad inicial le sumamos la complejidad añadida del cambio de formato papel al formato electrónico, entonces lo que podría ser un aumento de la concurrencia y de la trasparencia se puede convertir en un aumento de la complejidad que nos llevaría a excluir aún más a las PYMES del proceso de contratación pública.

La Comunidad de Prácticas va a iniciar unos cursos que pueden servir a los licitadores a entender los preceptos por los que se rige la contratación pública y a entender cómo puede entender y aprovechar las oportunidades en formato papel y lo que es más importante en formato electrónico. Este último formato es el que permitirá a las PYMES sobrepasar los límites geográficos de su actividad, al permitir sin coste adicional, el acceso, la relación electrónica con las administraciones, las transacciones en formato electrónico (oferta, contrato, factura, pago) y en su caso la ejecución electrónica del contrato (cuando sean bienes y servicios que pueden ser entregados en formato electrónico).

 

Apúntate a los seminarios virtuales de:

 TRANS-FORM-E 

para llevar a cabo una TRANSICIÓN A LA CONTRATACIÓN PÚBLICA ELECTRÓNICA con éxito 

 

2 respuestas a «Las empresas y la contratación pública»

Hola Manuel, la comunidad de prácticas se pensó y diseño como una herramienta para generar un conocimiento especializado sobre contratación pública. Después de casi 3 años de funcionamiento está comprobado cómo ha generado ese conocimiento.
Obviamente si se genera conocimiento habrá que transmitirlo y canalizarlo a través de actividades formativas que queremos que sean principalmente en formato electrónico y siempre de calidad.
Empezaremos por lo tradicional para ir desplazándonos hacia el plano más electrónico. Esperamos poder tener la iniciativa en práctica en poco tiempo.
Otro saludo.

Gracias Guillermo,

Tal y como dicen todos los estudios necesitamos autonomía y competencia digitales para abordar la economía digital. La contratación pública con todos sus actores, forma parte ineludible de esta economía…. digital. Y hay que alcanzar esta autonomía y competencia de la mejor forma posible y en el menor plazo de tiempo.

Herramientas como la comunidad de prácticas y la formación en línea y el «learning by doing», son absolutamente necesarias.

Seguimos.

Un abrazo, Manuel

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