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Los entornos complejos de la contratación pública electrónica.

 

Para realizar la transición a la contratación pública electrónica venimos incidiendo en que hay dos grandes áreas de actuación: el área organizativa y el área tecnológica. Ambas áreas tienen un entorno de una complejidad tal que provoca que las decisiones que se tomen, no tengan un efecto previsible con anterioridad y que los efectos sean siempre identificados una vez que se han realizado las acciones propuestas.

En el área organizativa, la resistencia al cambio nos obliga a tratar de identificar las fases de la resistencia e ir generando acciones que nos permitan identificar, siempre a posteriori los efectos de dichas acciones.

En el área tecnológica, pasa lo mismo. En un entorno complejo las decisiones que han tenido un éxito predecible en el pasado, ahora son decisiones que no funcionan o que no aportan los resultados previstos.  En el área tecnológica la complejidad inherente de todo el entorno no nos permite establecer claramente las relaciones causa efecto de forma anticipada y solo es posible entender los efectos de una decisión con retrospectiva.

Esto hace conveniente que los decisores tengan un panorama general de todo lo que tienen que conseguir y en qué plazo, junto con la mayor información de experiencias previas,  para luego ir avanzando en la medida que puedan o incluso que la propia organización y su trasformación les permita.

Lo que si es bastante razonable, es entender que no hay atajos. Los atajos no representan una alternativa válida en las tecnologías que se han de utilizar. Puede que sea posible que se utilicen determinados atajos como ventajas provisionales de corto recorrido, pero al final la contratación pública en formato electrónico, requerirá de todas las garantías que la tecnología pueda proporcionar en las cuatro grandes funciones que hemos definido como el A.R.T.E. en contratación: Archivo, Relación Tramitación y Explotación.

Es ahí donde la consultoría sobre experiencias previas de transición adquiere un valor muy alto para la toma de decisiones. No podemos obviar lo comentado al principio de esta entrada: en los entornos complejos no podemos predecir las relaciones causa efecto de forma previa solo  podemos apreciar las consecuencias con retrospectiva. Y esto puede provocar efectos no deseados.

La complejidad de los entornos organizativos y tecnológicos pueden por tanto implicar  que no tomar las decisiones tecnológicas adecuadas por falta de perspectiva, o por falta de conocimiento, o por creer que existen atajos, hagan incurrir a los decisores en sobre costes, sobre esfuerzos, plazos superdilatados, o falta de resultados, cuando no, en el peor de los casos en el abandono de la transición a la contratación pública electrónica.

La transición a la contratación pública electrónica conlleva muchas decisiones en un período de tiempo corto y en un entorno muy complejo. Cada administración realizará una única transición al formato electrónico de la contratación pública. La suya. Pero es muy conveniente contar con experiencias de otros para equivocarse lo menos posible.

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