En un año, la inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser apenas una curiosidad a convertirse en una fuerza disruptiva que está transformando radicalmente los negocios, la política y la sociedad. Tras el impulso inicial de ChatGPT y el aumento de valor de NVIDIA, sobrevino un período de aparente calma debido a los altos costos de desarrollo y las dudas sobre el retorno de las inversiones. Sin embargo, bajo esta superficie, los empresas de IA han continuado con su feroz carrera, publicando actualizaciones graduales y luchando por mantenerse relevantes en un mercado extremadamente competitivo.
Ese es el contexto. Y el contexto lo cambia todo. Y en el nuevo contexto la inteligencia artificial esta empezando a clarificar y a reclamar su sitio en todas partes como tecnología de propósito general.
Hace unos días, ha salido un informe The Cybernetic Teammate: A Field Experiment on Generative AI Reshaping Teamwork and Expertise de la Harvard Business School, en la que se detallan los principales resultados del estudio sobre la inteligencia artificial cuando se le adjudica el rol de un compañero de trabajo.
El servicio de contratación pública es un proceso de decisión altamente regulado y colectivo. Siempre realizado por un equipo. Y en ese equipo la inteligencia artificial generativa puede tener un sitio, y lo que es mas importante realizar un trabajo destacado y productivo.
EL ESTUDIO DE EL COMPAÑERO CIBERNETICO
El citado estudio ha sido comentado por muchos especialistas en inteligencia artificial (El compañero de equipo cibernético de Ethan Mollick) y todos ellos han remarcado las siguientes conclusiones del mismo:
- La IA como potenciador del rendimiento: El uso de IA ha demostrado mejorar la calidad de las soluciones y la eficiencia del trabajo, superando el rendimiento de equipos tradicionales. Los usuarios de IA dedicaron un 16% menos de tiempo a las tareas y produjeron soluciones más detalladas.
- Rompiendo silos funcionales: La IA eliminó las barreras entre diferentes disciplinas, permitiendo a los participantes generar ideas de manera más equilibrada y colaborativa, lo que sugiere un futuro donde el aprendizaje se integra en el flujo de trabajo.
- Compromiso emocional e IA: Se observó que trabajar con IA genera respuestas emocionales más positivas, con un aumento en emociones como entusiasmo y energía, a la vez que disminuyen la ansiedad y frustración. Esto indica que la IA puede ofrecer beneficios motivacionales similares a los del trabajo en equipo humano.
- Democratizando la experiencia: La IA permite que los no expertos contribuyan de manera significativa, cerrando la brecha de experiencia. Los no expertos que usaron IA alcanzaron el mismo rendimiento que los expertos en un equipo sin IA.
- Movimientos estratégicos para el aprendizaje: Se sugieren cinco movimientos clave para los equipos de Aprendizaje y Desarrollo, incluyendo repensar las taxonomías de habilidades, la capacitación, la contratación de personas, la progresión y las estructuras organizativas, para adaptarse a un entorno laboral impulsado por IA.
QUE CAMBIA ESTE ESTUDIO
Lo que el estudio argumenta es que las organizaciones deben cambiar su percepción de la inteligencia artificial (IA) de ser simplemente una herramienta de productividad a considerarla como un compañero de equipo. Inicialmente, las empresas veían la IA como un instrumento para mejorar la eficiencia, pero los datos recientes demuestran que los usuarios la utilizan más para el pensamiento crítico y la resolución de problemas complejos.
Los hallazgos del estudio sugieren que la IA ofrece beneficios similares al trabajo en equipo: mejora el rendimiento, facilita el intercambio de conocimientos y genera experiencias positivas. Esta perspectiva implica que las organizaciones necesitan repensar sus estructuras, programas de capacitación y límites entre especialidades.
La IA no solo automatiza tareas, sino que potencia las capacidades humanas y democratiza la experiencia, permitiendo que más empleados contribuyan a tareas especializadas. El futuro del trabajo no consiste en que las personas se adapten a la IA, sino en que las organizaciones reimaginen la naturaleza del trabajo en equipo y la gestión, lo que requerirá soluciones tecnológicas y un nuevo pensamiento organizacional.
QUE USOS Y CONCLUSIONES SON APLICABLES EN EL SERVCIO DE LA CONTRATACIÓN PÚBLICA
Creo que todas estas reflexiones y argumentos son directamente aplicables al trabajo que se desarrolla en los servcios de contratación pública.
Por tanto, hay que entender, evaluar y decidir donde y como (si fuera el caso) cada servicio de contratación pública, puede o, considera utilizar la inteligencia artificial como un integrante más del equipo de trabajo.
A partir de esta clarificación, y en su caso decisión inicial, deberían abordarse otra serie de decicisónes para asumir la dirección de utilizar la IA en este servicio lo que conlleva tres decisiones en las siguientes dimensiones:
- Gestión y Calidad de los datos propios
- Infraestructuras de IA
- Herramientas de IA
- Capacitación en IA.
No son decisiones fáciles. Aunque empieza a clarificarse el entorno de la IA, aún hay mucha competencia e inversiones que generan cambios y mejoras diarias. Estos cambios y mejoras pueden llevarnos a la paralisis en las decisiones: nos podemos quedar esperando el brillo inalcanzable de un futuro perfecto y desdeñando hoy a un muy buen compañero de trabajo.