El éxito en la implantación de la contratación pública electrónica.

Esta tarde me he encontrado  tratando de pensar con  lógica en las razones por las que cuesta tanto la implantación de la contratación pública electrónica. Las razones por las que el propósito de los estados miembros expresados en 2005 a través de la declaración de Manchester para conseguir en 2010 al menos el 50 % de la contratación pública electrónica, no ha conseguido más que un exiguo  5%.

Las trasformaciones siempre requieren de un esfuerzo, que solo se puede concitar cuando se tiene una visión clara de la necesidad real de innovar, de cambiar. Además de tecnología se necesita formación y aptitud para conseguir la masa crítica necesaria que afiance la trasformación. Este es el caso en la implantación de la contratación pública electrónica.

La Comisión Europea a través de su Plan de Acción en 2004 para la implantación ha conseguido avances notables pero los resultados no han terminado de alcanzarse. ¿Cuales son las razones para estas dificultades?. Repasando los requisitos para el éxito de la implantación tenemos los siguientes puntos:

  • Existe la tecnología y está disponible.
  • Existe la intención (empuje de la Comisión y los Estados Miembros) y la norma que habilita el formato electrónico.
  • Es verdad que hay que cambiar la  caja de herramientas (La cultura) a través de mucha formación y capacitación.
  • Los beneficios se han demostrado en aquellas experiencias que se han llevado a cabo de forma realista y con objetivos claros, planes asumibles y recursos suficientes.
  • Es cierto que hay una fuerte cultura (insalvable?) del papel muy arraigada en nuestro interior, pero los beneficios y las posiblidades son tan grandes…

Entonces ¿donde radican las dificultades insalvables que han impedido conseguir los resultados de la declaración de Manchester?  No sólo en España, en toda Europa.

En estas estaba cuando me he topado con dos interesantes aportaciones

LA PRIMERA:

La declaración de  de Jon Iwata. vicepresidente de marketing y comunicación de IBM, que recuerda cien años de historia de la compañía y apunta que la innovación tiene que ir acompañada de formación. “La necesidad de transformación no viene de la tecnología sino de las necesidades de cambio del cliente”

Si no somos capaces de ver, comunicar y explicar  con claridad la necesidad de la trasformación, de explicar los por qués, será muy difícil soportar los cómos de la implantación de la contratación pública electrónica. Sin la necesidad clara no hay trasformación, hay resistencia ante cualquier cambio (tecnológico o del tipo que sea) que se le presente a la organización

Y LA SEGUNDA

En esta Dave Aron de Gartner, expresa la necesidad de incorporar las competencias de la gestión del cambio en los departamentos de tecnología  para habilitar la trasformación en las organizaciones. Como algo fundamental.

Al final he juntado ambas ideas y creo que los elementos principales  que debemos buscar para tener éxito en la TRASFORMACIÓN que representa la implantación de la contratación pública electrónica son, hacer patente la necesidad del cambio al formato electrónico, y hacer que las habilidades para fomentar y gestionar los cambios formen parte del núcleo de competencias de las personas que dirigen la tecnología y las organizaciones.

En resumen el éxito de la implantación de la contratación pública electrónica, en mi opinión radica en:

–          explicar la necesidad de la trasformación a los agentes que intervienen: los por qués. La necesidad  se puede identificar entre alguna o varias de las siguientes:

  • Imperativo legal. Se reconoce rápidamente por todos.
  • Imperativo económico. Es más difícil en las administraciones por que no están enfocadas al resultado económico sino al servicio al ciudadano.
  • Imperativo organizativo. Para salir del caos organizativo al que puede llevar el papel.

–          acometer la transición incorporando las habilidades de gestión del cambio cultural necesarias en los responsables de tecnología  y de contratación pública.

  • La transición de la cultura del papel a la cultura digital. No es fácil ni inmediata, y precisa de recursos y perseverancia.
  • La cultura se desayuna todos los días varios planes estratégicos.

Por tanto:

  • Si no existe la necesidad no habrá TRASFORMACIÓN.
  • Si existe la necesidad pero no sabemos manejar el cambio, la cultura imperante (la del papel) nos impedirá la TRASFORMACIÓN.

¿Por qué creéis vosotros que no se han conseguido los objetivo s de la declaración de Manchester para el año 2.010.? ¿Dónde creéis que radica el éxito de la implantación de la contratación pública electrónica?

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Te esperamos (necesitamos)

 

 

 

Por mcanno

Especialista en Tecnologías de la Información aplicadas a medios de pago, comercio electrónico y contratación pública

4 comentarios

  1. Me parece muy interesante el análisis del NO éxito de la implantación de la contratación pública electrónica.

    Desde otro ángulo que guarda similitud con éste, la adaptación de las administraciones públicas a la administración electrónica, incluyendo registro, gestión, archivo, comunicación, notificación, etc. electrónicos tampoco está siendo un éxito.

    Y los porcentajes, aunque no contrastados oficialmente ni estadísticamente, son similares. Los proyectos de adaptación a la ley 11/2007, están implicando unas inversiones infinitamente superiores comparadas con el éxito de uso por parte de los ciudadanos. Incluso de algunos administradores. Y eso hay que saber digerirlo.

    Haciendo bueno un artículo que he leído esta mañana (http://manuelgross.bligoo.com/9-estrategias-para-afrontar-el-cambio-organizacional-el-jinete-el-elefante-y-el-camino#content-top) hago mi propia conclusión:
    Parte de ese no éxito radica en:
    – la falta de comunicación, formación y difusión tanto interna (dentro de las administraciones) como externa (entre los ciudadanos);
    – en la falta de detectar una necesidad, de hacerla patente, y de hacer que las personas sientan la necesidad de cambiar;
    – en la falta de tener un objetivo único claro, y dividir su consecución en fases de más fácil consecución;
    – en la falta de simbiosis entre la parte pública (política) y la parte funcional (empleados), que evita que los segundos se sientan orgullosos, o formen una identidad. (Y si no, una pregunta: ¿cuál es la primera imagen que viene a un ciudadano de a pie si le mencionas la palabra «funcionario»? Estoy seguro que muchos dirían que las viñetas de Forges.
    – en la falta de un entorno que te empuje, que facilite la creación de nuevos hábitos, y que aproveche la fuerza de aquellos integrantes que sienten la necesidad de ese cambio.

    1. Gracias por compartir tus ideas Guillermo.
      Estoy de acuerdo en el planteamiento que haces, y además también me ha gustado mucho la reseña del libro «como afrontar los cambios que parecen imposibles» que yo leí en el blog de Enrique Escanell
      También creo que parte del no-éxito en la implantación es que se está intentando realizar la trasformación únicamente desde el lado de la tecnología sin tener en cuenta que la contratación pública es un sistema que comprende personas, procedimientos, estructuras y tecnología. Y que solamente la tecnología no puede ni en mi opinión podrá, realizar por si sola la trasformación. Por tanto hay que elevar y coordinar los esfuerzos en todos los factores que intervienen en el sistema y gobernarlos siguiendo los objetivos y procurando no la implantación de la tecnología sino su uso en beneficio del sistema: personas, procedimientos, estructura y tecnología.

  2. Hola a todos,
    El origen del porqué no se ha producido la transformación pueden ser diversos…
    Sinceramente creo que existe un segmento muy pequeño de profesionales que sí están preparados para las innovaciones tecnológicas, pero ahora que llevo un año observando cómo funcionan las diferentes CCAA en materia de contrataciones públicas sólo unas cuantas «se atreven» con el proceso.
    Si bien es cierto no todas las CCAA siguen el mismo ritmo, la resistencia está en la mayoría y también hay que respetar los tiempos que necesitan para realizar la transformación.
    Además existe una Ley de Contrataciones pero cada CCAA la adapta de forma diferente en sus procesos internos, como proveedor habitual de productos sanitarios me encuentro que en cada CCAA el mismo tipo de compra se redactan los pliegos de forma totalmente diferente… desde mi punto de vista como experto en Sistemas de Información no hay nada peor que encontrarse con tantos procesos distintos dispersos por toda la geografía para un mismo fin!!! y entre todos llegar a un consenso.
    En mi opinión, para que exista una transformación real, la necesidad debe crearse desde los usuarios hacia arriba y no al revés como es en este caso, la transformación viene impulsada por la Comisión Europea que marcó unos «objetivos» y los trasladó a los diferentes Estados miembros.
    Aunque realmente creamos que es una transformación necesaria (que lo es) hay que manejarla con mucha precisión. El funcionario lo percibe como un «real decreto» al cual no se le ha permitido participar y le viene impuesto, y que además le obliga a salir de su «zona de confort» la del «papel», es decir de dominio, la tecnología por sí sola no puede con este “muro”, debe existir un consenso entre personas, tecnología y claro está una inversión económica que en estos momentos no están por la labor…
    Creo que habrán de pasar unos cuantos años más, seguir trabajando en cambiar la mentalidad y mostrar los casos que lo han implementado con éxito para generar adhesión al nuevo modelo de gestión.
    Por poner un ejemplo… el mismo software CRM triunfa en una compañía y en otra es un estrepitoso fracaso. Si se impone será un fracaso seguro!!
    Saludos!

    1. Gracias Silvia por compartir tus comentarios.
      Estoy de acuerdo con el planteamiento general de que se necesita paciencia y perseverancia. Es cierto que la Comisión ha puesto unos objetivos y que son los estados miembros los que tienen que poner en marcha los planes que verifiquen estos objetivos. Pero la Comisión no se inventa los objetivos, son los Estados Miembros los que deciden que esos son los objetivos que hay que poner. La declaración de Manchester no es una declaración de la Comisión Europea. La comisión solo puso en negro sobre blanco la voluntad expresada por los estados miembros.
      Sobre la resistencia al cambio de las personas que contratan, es verdad que hay de todo, pero yo en general me encuentro gente bastante entusiasta que si cuentan con ellos son capaces y tienen nivel para superar cualquier trasformación. Algunas veces ponemos expectativas que no somos capaces de cumplir, pero la mayoría de las veces lo que pasa es que no contamos con nadie a la hora de establecer estas expectativas, y claro si no te involucran es muy difícil que luego cuando te piden motivación seas un converso incondicional de la causa.
      También creo que se necesita tiempo de maduración, pero creo que algunas administraciones tienen un nivel más que notable para acometer la contratación pública electrónica, obteniendo excelentes resultados, y creo que para ello la clave está en comunicar, no en la tecnología que desde mi punto de vista y por la experiencia y conocimiento de otros países, está madura y está disponible.
      Algunas veces lo más importantes es desear de verdad que las cosas sucedan,porque el éxito de la implantación de la contratación pública esto sólo depende de las personas.
      Un saludo, Manuel

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