La reinvención del sector público y la contratación pública electrónica

Hoy, leyendo la entrada de Xavier Marcet, en su blog sobre la reinvención del sector público, me ha vuelto a producir sentimientos encontrados (entusiasmo y cansancio) alrededor del tema de este blog: la trasformación de la contratación pública al formato electrónico.

Aunque coincido plenamente con todos los puntos que relaciona en su entrada, dividida en dos mapas: situación y propuestas, destaco y comento las siguientes.

Situación:

2. No tenemos unas administraciones malas, comparativamente, pero sí muy mejorables: desconectadas entre ellas, todavía poco orientadas a usuario y con pocas áreas muy eficientes (como hacienda). Incapaces de cumplir sus propias leyes (como la de acceso electrónico).

Creo que la ley de acceso electrónico es una vía clara de trasformación. Todos sabemos que no es fácil y probablemente también sabemos que no hay otra opción. La cuestión ya no radica en determinar el por qué ni el qué, solo se trata de ponernos a trabajar en el cómo. Con inteligencia y una estrategia que permita conseguir beneficios que afiancen la trasformación y la doten de sentido.

4. La innovación en serio es, hoy, inviable en la administración. No se admite el riesgo. Sin poder equivocarse no pasamos de mejoras esporádicas pero no tenemos a la innovación como palanca de productividad, como base para generar mucho más valor al ciudadano y las empresas, como base de una nueva etapa de externalidades positivas, impresionables. La pinza partidistico – mediática impide aprender de los fracasos responsables, que es la base de la innovación.

Esta innovación en la contratación pública tiene resultados en la sociedad. Hay que conseguirla con perseverancia y sabiendo que todo lo que tiene valor conlleva esfuerzo.  Pero hay que conseguirlo.

Propuestas:

3. Sistematizar la innovación. Superar la epidemia de pruebas piloto descoordinadas para tomarse en serio ser una organización que innova sistemáticamente y estratégica.

La contratación pública electrónica necesita una coordinación o visión compartida que permita que cada administración pública con iniciativas, tenga asegurada su inversión en base a los estándares y la interoperabilidad,  y pueda fomentar en su área de influencia (el tejido productivo de sus proveedores)  la capacidad de abrir mercados en base a la licitación electrónica.

¿Qué puntos de la entrada de Xavier Marcet destacaríais como fundamentales para la implantación de la contratación pública electrónica de forma generalizada en España? ¿Qué creéis que estamos necesitando?

 

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Congreso académico de ITSMF y la contratación pública electrónica.

Hoy  a las 16:00 he realizado la presentación en el Congreso Académico de ITSMF en la Universidad Carlos III sobre “el Gobierno de Tecnologías de la Información en la contratación pública electrónica, aplicabilidad de la norma ISO/IEC 38500:2008” que os comenté en la entrada anterior. Os dejo la presentación y el documento (en formato pdf) .

En próximas entradas iremos analizando más a fondo los mensajes de esta  comunicación y el significado que he querido compartir.

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El éxito en la implantación de la contratación pública electrónica.

Esta tarde me he encontrado  tratando de pensar con  lógica en las razones por las que cuesta tanto la implantación de la contratación pública electrónica. Las razones por las que el propósito de los estados miembros expresados en 2005 a través de la declaración de Manchester para conseguir en 2010 al menos el 50 % de la contratación pública electrónica, no ha conseguido más que un exiguo  5%.

Las trasformaciones siempre requieren de un esfuerzo, que solo se puede concitar cuando se tiene una visión clara de la necesidad real de innovar, de cambiar. Además de tecnología se necesita formación y aptitud para conseguir la masa crítica necesaria que afiance la trasformación. Este es el caso en la implantación de la contratación pública electrónica.

La Comisión Europea a través de su Plan de Acción en 2004 para la implantación ha conseguido avances notables pero los resultados no han terminado de alcanzarse. ¿Cuales son las razones para estas dificultades?. Repasando los requisitos para el éxito de la implantación tenemos los siguientes puntos:

  • Existe la tecnología y está disponible.
  • Existe la intención (empuje de la Comisión y los Estados Miembros) y la norma que habilita el formato electrónico.
  • Es verdad que hay que cambiar la  caja de herramientas (La cultura) a través de mucha formación y capacitación.
  • Los beneficios se han demostrado en aquellas experiencias que se han llevado a cabo de forma realista y con objetivos claros, planes asumibles y recursos suficientes.
  • Es cierto que hay una fuerte cultura (insalvable?) del papel muy arraigada en nuestro interior, pero los beneficios y las posiblidades son tan grandes…

Entonces ¿donde radican las dificultades insalvables que han impedido conseguir los resultados de la declaración de Manchester?  No sólo en España, en toda Europa.

En estas estaba cuando me he topado con dos interesantes aportaciones

LA PRIMERA:

La declaración de  de Jon Iwata. vicepresidente de marketing y comunicación de IBM, que recuerda cien años de historia de la compañía y apunta que la innovación tiene que ir acompañada de formación. “La necesidad de transformación no viene de la tecnología sino de las necesidades de cambio del cliente”

Si no somos capaces de ver, comunicar y explicar  con claridad la necesidad de la trasformación, de explicar los por qués, será muy difícil soportar los cómos de la implantación de la contratación pública electrónica. Sin la necesidad clara no hay trasformación, hay resistencia ante cualquier cambio (tecnológico o del tipo que sea) que se le presente a la organización

Y LA SEGUNDA

En esta Dave Aron de Gartner, expresa la necesidad de incorporar las competencias de la gestión del cambio en los departamentos de tecnología  para habilitar la trasformación en las organizaciones. Como algo fundamental.

Al final he juntado ambas ideas y creo que los elementos principales  que debemos buscar para tener éxito en la TRASFORMACIÓN que representa la implantación de la contratación pública electrónica son, hacer patente la necesidad del cambio al formato electrónico, y hacer que las habilidades para fomentar y gestionar los cambios formen parte del núcleo de competencias de las personas que dirigen la tecnología y las organizaciones.

En resumen el éxito de la implantación de la contratación pública electrónica, en mi opinión radica en:

–          explicar la necesidad de la trasformación a los agentes que intervienen: los por qués. La necesidad  se puede identificar entre alguna o varias de las siguientes:

  • Imperativo legal. Se reconoce rápidamente por todos.
  • Imperativo económico. Es más difícil en las administraciones por que no están enfocadas al resultado económico sino al servicio al ciudadano.
  • Imperativo organizativo. Para salir del caos organizativo al que puede llevar el papel.

–          acometer la transición incorporando las habilidades de gestión del cambio cultural necesarias en los responsables de tecnología  y de contratación pública.

  • La transición de la cultura del papel a la cultura digital. No es fácil ni inmediata, y precisa de recursos y perseverancia.
  • La cultura se desayuna todos los días varios planes estratégicos.

Por tanto:

  • Si no existe la necesidad no habrá TRASFORMACIÓN.
  • Si existe la necesidad pero no sabemos manejar el cambio, la cultura imperante (la del papel) nos impedirá la TRASFORMACIÓN.

¿Por qué creéis vosotros que no se han conseguido los objetivo s de la declaración de Manchester para el año 2.010.? ¿Dónde creéis que radica el éxito de la implantación de la contratación pública electrónica?

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Las tensiones en la implantación de la contratación pública electrónica

En un estudio del Oxford Institute auspiciado por la Comisión Europea,  se comentaban las principales barreras para la implantación de la administración electrónica.

Cuando implantamos la contratación pública electrónica se suelen producir tensiones como consecuencia de muchas de las barreras que el citado estudio había detectado.

De forma resumida estas barreras se concentraban en los siguientes puntos:

  • Fallos de liderazgo
  • Inhibidores financieros
  • División digital (la brecha digital)
  • Coordinación  Deficiente
  • Puestos de trabajo e Inflexibilidad organizativa
  • Falta de confianza
  • Diseño Técnico Deficiente

Y también se avanzaban otras causas importantes que hacen que la TRANSICIÓN a la administración electrónica sea compleja.

  • Leyes Administrativas
  • Autentificación e Identificación
  • Derechos de Propiedad Intelectual
  • Responsabilidades claramente definidas
  • Privacidad y Protección de datos
  • Transparencia de las administraciones públicas
  • Reutilización de la información del sector público

Pero, además de estas, y en función de las experiencias, en la implantación de la contratación pública electrónica creo que se produce una especial tensión a la hora de realizar la trasformación al formato electrónico.

Como venimos insistiendo las trasformaciones, siempre precisan de cuatro elementos fundamentales: personas, procedimientos, estructuras y tecnologías.

Cualquier cambio precisa de adaptaciones de estos cuatro factores, pero en el caso de la contratación pública electrónica (y de la administración electrónica en general) una consideración muy importante es la de que hay que cambiar la cultura. Del formato en papel (cultura del papel) al formato electrónico (cultura electrónica).  La cultura, siguiendo a José Antonio Marina en su libro Las sociedades fracasadas, se define como “el conjunto de herramientas que permiten a las personas afrontar de forma generalmente aceptada los problemas cotidianos a los que se enfrentan”.

Pues bien, en el formato papel, hemos generado procedimientos, que se basan en el papel y sus características. Llevamos más de 600 años (la era Gutemberg, y yo me atrevería a decir que desde antes) generando y poniendo en marcha tecnología que produce papel. Nos basamos en el papel para generar nuestros procedimientos, nuestras estructuras, y basamos los equilibrios de poder en las características del papel.

Pero de repente llega el formato electrónico con características radicalmente distintas y queremos que los procedimientos sean un remedo de los procedimientos en papel, que las estructuras permanezcan y que la tecnología basada en producir, utilizar,  almacenar y recuperar papel siga como si no hubiera pasado nada.

Esto produce una tensión muy grande que además en mi opinión pasa desapercibida porque se achaca al resto de las barreras toda la tensión de la transición al formato electrónico.

Si fuésemos capaces de entender las características del formato electrónico en relación al formato papel, es posible que las personas que tienen que cambiar los procedimientos y las estructuras, además de cambiar su caja de herramientas (cultura) pudieran utilizar la tecnología del formato electrónico (documento, firma, expediente, registros, notificaciones, imágenes, sonido….) de forma proactiva y sobre todo sacándole el máximo partido.

De lo contrario, si pretendemos utilizar los mismos diseños (procedimientos, estructuras, tecnologías, y caja de herramientas) del formato papel al formato electrónico, lo que normalmente conseguimos es un proceso (el de la contratación pública electrónica) rígido, pesado, … poco eficiente. Vamos lo contrario de lo que esperábamos.

Además esta tensión se ve agravada por la pertinaz situación de desencuentro entre el ámbito jurídico y el tecnológico. La tecnología del siglo pasado nos ayudaba a realizar nuestras funciones (fundamentalmente a través de aplicaciones orientadas al dato). Hoy en día las aplicaciones orientadas al documento son la que verifican las leyes. En palabras de Lawrence Lessig en su libro El codígo 2.0 , el código informático ayuda a implementar las leyes (la contratación pública electrónica puede ser un ejemplo más). En este sentido si el ámbito jurídico ignora las especiales características del formato electrónico, y  las opciones tecnológicas no se habilitan de forma inteligente para conseguir el espíritu de la ley utilizando el formato electrónico, las tensiones se mantienen y lo que es más importante no se consiguen los resultados previstos.

Por tanto, creo que sería bueno que todos los agentes que intervienen en la implantación de la contratación pública electrónica entendieran las diferentes características del formato electrónico respecto del formato papel.

En esta tabla dejo mis opiniones sobre las distintas características de estos dos formatos.

 

Formato electrónico Características Formato Papel Observaciones
Muy ágil Agilidad Poco ágil Las correcciones del formato electrónico pueden ser
Poco flexible Flexibilidad Muy Flexible La tecnología del papel permite muchas opciones de flexibilidad
Casi Total Trasparencia Muy Opaco La trasparencia es una característica básica del formato electrónico
Se mueven los bits  a la velocidad de la luz Velocidad El moviendo es lento y farragoso Es la parte más vistosa de las diferencias entre los dos formatos
Total si se controla, en caso contrario tiende al caos rápidamente Capacidad de comunicación y coordinación Muy lenta y complicada La coordinación y cooperación en el formato electrónico da una productividad personal y grupal imposible de alcanzar con el formato papel
Tiende al infinito Búsqueda y recuperación Muy complicada según aumenta el volumen No sería posible hacer un servicio de buscador como el de Google utilizando el papel.
Perfecta Tecnología de copias Muy cercana a la perfección Las copias del formato electrónico son originales que con tecnologías de sellado de tiempo pueden ser
Fuertes si se basan en criptografía con capacidad de evolución y se  organizan las terceras partes de confianza Firmas Débiles La firma electrónica es mucho más segura que la firma manuscrita y tiene más capacidades de verificación, pero tiene que pelear contra una fuerte cultura de la firma manuscrita.

Estas características son una primera aproximación pero sería bueno que las personas que tienen que cambiar su cultura al formato electrónico y tienen que definir procedimientos basados en leyes, y cambiar estructuras que permitan que la actividad se desarrolle lo hicieran teniendo en cuenta que el cambio de formato no es neutral, que el formato electrónico introduce de forma inclemente sus características y eso lo cambia todo. Si no se tienen en cuenta estas características las probabilidades de utilizar el formato electrónico de la forma adecuada, y obtener los resultados previstos, son muy escasos.

Vosotros ¿cambiaríais algunas de las características que hemos puesto en la tabla comparativa entre el formato electrónico y el formato papel?

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La motivación de las personas en la implantación de la contratación pública electrónica

Me ha parecido muy interesante  el debate que se ha producido en torno a por qué se involucran  las personas que trabajan en la administración para conseguir la trasformación, la mejora, hacia la administración electrónica, el open government, y otras tantas iniciativas en las que, en mi opinión,  pasan inexorablemente por la motivación (intrínseca y extrínseca) de las personas .

El debate lo podéis seguir en Linkedin en el grupo del Plan de Innovación Pública del Gobierno Vasco.  También Oscar Cortes de i-public@ ha planteado el debate en su Grupo en linkedin del Club de dirección pública de ESADE. La pregunta que lo ha originado: ¿Os parece posible involucrar a los trabajadores públicos en el proceso de cambio organizativo? ¿Cómo se podría conseguir esa involucración y qué tipo de actuaciones la facilitarían? Y todo ello con un post de Iñaki Ortiz que resume el debate: Las personas se involucran si quieren

Además Julen Iturbe en su blog Consultoría Artesana se ha hecho eco de este debate y han aportado sus interesantes reflexiones.

Comentábamos en una entrada anterior que los sistemas de negocio (por ejemplo el servicio de contratación pública) están compuestos, siguiendo a Leavitt, por cuatro factores clave:

  • Las personas
  • Los procedimientos
  • Las estructuras
  • Las tecnologías.

Y que cualquier cambio o trasformación requiere de la cooperación y coordinación de estos cuatro factores. Que además se retroalimentan entre sí, es decir, generan una influencia dinámica unos factores en otros.

En el libro de Mark Toomey “Waltzing with the elephants” sobre el gobierno de las Tecnologías de la información dice (traducción libre):

En términos generales, el cambio de alguno de estos elementos que interactúan tendrá consecuencias para los otros elementos. Sin embargo, de ello no se desprende que la modificación de un elemento tendrá la deseada repercusión en los demás, y para mantener el sistema en equilibrio, es necesario que se definan claramente los cambios necesarios en cada uno de ellos.

También podemos ampliar el modelo mediante el reconocimiento de que todos los sistemas de negocio (la contratación pública) operan en un contexto organizativo determinado por su ambiente y entorno (contexto de negocios), sobre el que tiene relativamente poco control directo y al que debe adaptarse con el tiempo (la sociedad de la información y el conocimiento). El contexto de un sistema de negocios incluye otras organizaciones e individuos – sus proveedores, competidores, clientes, mano de obra mercado, los educadores, reguladores, etc. con sus cuatro elementos básicos:

–      Las personas que trabajan en el sistema y proporcionan el «pegamento» que es esencial cuando se trata con incertidumbre; No todo puede estar automatizado. La vida no se puede procedimentar “completamente”.

–      Procesos o conjunto de tareas que se llevan a cabo para el logro de los resultados, sin tener en cuenta la medida en que se automatizan y la forma en que se obtienen;

–      La estructura, que establece límites en la operación (tales como la geografía y el tiempo) y que provee la autoridad para la toma de decisiones (incluso para su escalado o  delegación);

–      La tecnología, que proporciona capacidades de apoyo, el rendimiento, rendimiento, control y muchas otras funciones que son esenciales para cualquier negocio moderno.


Estos cuatro pilares interactúan para crear un sistema de negocios (la contratación pública).  Al ajustar individualmente estos cuatro factores  y adaptar sus interacciones, los sistemas de negocio se pueden ajustar en muchas dimensiones, tales como rendimiento, velocidad, fiabilidad, coste y capacidad de adaptación.


Comprender la naturaleza del sistema de negocio es clave para entender el papel de las TI en apoyo de la empresa. Las organizaciones de TI utilizan para permitir a las personas, procesos y estructura para disponer de nuevas formas, más eficaces y más confiables, con mayor capacidad, con un alcance mayor y con una mayor disponibilidad.

Sin embargo, normalmente tratamos de hacer que a través de la tecnología se produzca  el cambio en el resto de los factores, y esto no siempre funciona. Sobre todo no funciona cuando hay un cambio cultural por medio. En el caso de la contratación pública electrónica un cambio del formato en papel al formato electrónico, que altera la caja de herramientas y los equilibrios de poder (cultura) que se ha generado a través de años de cultura del formato papel. Por tanto, y en mi opinión, las personas están en el centro de todo, la tecnología es  un medio poderoso pero inerte sin la participación de las personas.

Quiero reseñar también que además en la parte de la contratación pública electrónica, los cambios que habilitan la TRASFORMACIÓN no afectan únicamente a los factores (personas, procesos, estructura y tecnologías) de la administración sino que afectan también y de forma sustancial a estos factores dentro de las empresas.

La motivación para conseguir la innovación y la mejora en los medios y en la gestión tiene factores intrínsecos propios de la persona y extrínsecos, propios del entorno. Una de las barreras recurrentes para inhibir la motivación intrínseca (es la verdadera motivación) es la tendencia a buscar un culpable. En el momento que encontramos un culpable se inhibe la motivación. Todos se reduce a que mientras dicho culpable (persona, o situación) permanezcan en su estado actual y no desaparezca o cambie, nosotros estamos en la zona cómoda de la excusa protectora que inhibe el esfuerzo. Debemos por tanto no focalizar toda nuestra frustración en la búsqueda de un culpable porque ello inhibe nuestro esfuerzo y porque normalmente no suele ser tan fácil encontrar un único culpable.

Por otro lado y aunque la motivación sea muy fuerte lo cierto es que el cambio siempre produce miedo (respeto dirán algunos) a lo desconocido. Solo el conocimiento y la experiencia pueden ayudar a vencer estos miedos. Estos miedos se pueden disipar a través de las comunidades de práctica (como la de contratación pública). Pero estas comunidades suelen tener largos periodos de creación y de generación de confianza hasta que empiezan a dar frutos.

En la contratación pública electrónica los cuatro factores se dan de forma clara y hay que ajustar todos ellos, fundamentalmente las personas para que sean capaces de demandar a la tecnología los medios necesarios para realizar la trasformación.

Con todos estos ingredientes, con los comentarios que se han hecho por parte de blogueros y de personas en las redes sociales, ¿ cuales creéis que son las pautas para fomentar la motivación intrínseca que empuje y obtenga la implantación de la contratación pública electrónica?

Os dejo este enlace a Youtube  con un video  que me ha evocado siempre una alta motivación . Que lo disfrutéis.

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La contratación pública electrónica y el gobierno de las tecnologías de la información.

Cuando al servicio de retorno que conocemos como contratación pública le añdimos el adjetivo “electrónico”, ya no hablamos sólo de un servicio de retorno  sino de una TRASFORMACIÓN que implica el cambio de todo el sistema de negocios que conocemos como contratación pública.

Según el modelo de cambio organización de Leavitt (1964) un sistema de negocio está compuesto por cuatro factores que coordinadamente colaboran para conseguir los resultados esperados. Estos factores son:

  • Personas
  • Procedimientos.
  • Estructura
  • Tecnología.

Y el modelo se representa en la siguiente figura:

Cuando queremos realizar un cambio, normalmente no podemos cambiar solo uno de los  factores, ya que como en todo sistema los factores se retroalimentan entre sí y se influyen de modo dinámico.

En la contratación pública existe un sistema de negocio compuesto por estos cuatro factores. Cuando queremos aplicar unas tecnologías diferentes a las tecnologías que proporciona  el formato papel, queremos que los propios cambios en las tecnologías sean motores del cambio para el resto de los factores. Y normalmente sucede lo contrario, el resto de los factores compensa los esfuerzos de cambio de las tecnologías de la información y no se produce el cambio del sistema de negocio en su totalidad.

Además, las tecnologías de la información necesarias para colocar el adjetivo electrónico a la contratación pública son múltiples y variadas (expediente electrónico, documento electrónico, firma electrónica, motores de flujos, software base orientado al dato, elementos de interoperabilidad, estándares….) y cada una de estas tecnologías puede provocar por sí sola un caos organizativo y un derroche de recursos. Si las juntamos todas en un proyecto de implantación, el riesgo de caos se acerca mucho a la certeza.

Necesitamos  un modelo que nos ayude a gobernar las tecnologías de la información. Este modelo es el estándar  ISO/IEC 38500 sobre el gobierno de las tecnologías de la información, que según la nota de prensa que acompañó a su publicación en 2008, se puede resumir como:

«Dado que las tecnologías de información inadecuadas (TI) pueden dificultar el rendimiento y la competitividad de las organizaciones o exponerlas al riesgo de no cumplir con la legislación vigente, la nueva norma ISO / IEC 38500 proporciona orientación general sobre el papel de la alta dirección en relación con el gobierno corporativo de las TI.

«La mayoría de las organizaciones utilizan las TI en sus organizaciones  como una herramienta fundamental y pocas organizaciones pueden funcionar sin ella. También es un habilitador importante en los planes de negocios futuros de muchas organizaciones. ISO / IEC 38500 ayudará a los órganos de gobierno para evaluar, dirigir y monitor el uso de las TI.

«Va a ayudar a los máximos responsables a asumir la  conformidad con las obligaciones – con las regulaciones, la legislación, el derecho consuetudinario, contractual – en relación con el uso aceptable de la información y con un adecuado gobierno corporativo de las TI. »

ISO / IEC 38500:2008, la gobernanza corporativa de tecnología de la información, es aplicable a organizaciones de todos los tamaños, incluidas las empresas públicas y privadas, entidades gubernamentales, y organizaciones no lucrativas. Esta norma proporciona un marco para una gestión eficaz de las TI a ayudar a las personas al más alto nivel de las organizaciones a comprender y cumplir con sus obligaciones legales, reglamentación, y las obligaciones éticas con respecto a sus organizaciones «uso de las TI.

El marco que representa ISO/IEC 39500:2008 incluye definiciones, principios y un modelo. En él se exponen seis principios para el buen gobierno corporativo de TI que marcan el comportamiento para guiar la toma de decisiones:

  • responsabilidad;
  • estrategia;
  • adquisición;
  • rendimiento;
  • conformidad;
  • el comportamiento humano.

La finalidad de la norma tiene por objeto promover el uso eficaz, eficiente y aceptable de las TI  en todos los las organizaciones mediante:

  • la garantía a los interesados de que, si la norma se sigue, se  puede tener confianza en el gobierno corporativo de las  TI utilizadas en la organización;
  • informar y orientar a los directores en el gobierno y el uso de las TI en su organización,
  • proporcionar una base para la evaluación objetiva de la gestión empresarial de las TI

El modelo para la gobernanza de TI proporcionan en la norma ISO / IEC 38500 define tres fundamentales tareas de gobierno –

  • Evaluar,
  • Diirigir y
  • Supervisar (monitorizar)

que se aplican a las propuestas de uso de TI, los proyectos que implementan el uso de las TI y las operaciones que dependen de ella.

Además del documento oficial hay un buen libro sobre gobierno TI de Mark Toomey “Waltzing with the elephants” que desarrolla y explica este estándar.

Me gustaría  unir en este blog los conceptos de contratación pública y de gobierno de las TI, necesarios ambos, en la implantación de la contratación pública electrónica, y afirmar que tal y como se comenta por el autor del libro que acabamos de referenciar: la realidad de las organizaciones actuales es que la estrategia de negocios incluye la estrategia para el uso de las TI, ya no se pueden considerar como cosas separadas.

Si analizamos con cautela el concepto de contratación publica electrónica, podemos llegar a la conclusión de que si al servicio de retorno que representa la contratación pública le dotamos de un formato nuevo, el formato electrónico, para alcanzar los objetivos que el poder político (europeo, estatal, federal, regional, local..) han establecido como estratégicos, es necesario el empleo de tecnologías de la información. Además estas tecnologías deben ser gobernadas, de lo contrario, no obtendremos los objetivos o beneficios esperados (probablemente obtengamos resultados negativos).

Es decir, se trata de utilizar tecnologías (bien gobernadas)  por parte de los responsables máximos de las organizaciones que utilizan las tecnologías en este ámbito, para mejorar el rendimiento de la contratación pública electrónica, y conseguir el espíritu que ha sido expuesto en las directivas: concurrencia, trasparencia e igualdad de trato.

Para ello el estándar ISO/IEC 38500 proporciona un modelo para el gobierno de las tecnologías de la información, expresando las funciones de gobierno a través de tres actividades fundamentales: evaluar, dirigir y monitorizar.

En la figura siguiente se aprecia este modelo con más claridad:

Para empezar a entender el modelo, se puede seguir el ciclo del gobierno como sigue:

–          la Gestión Corporativa, como parte de su responsabilidad en los procesos de negocio prepara las propuestas (contratación pública electrónica) para el uso de las tecnologías de la información

–          Las propuestas son evaluadas por el gobierno corporativo, teniendo en cuenta las presiones sobre el negocio (estrategia Europa 3030, Agenda Digital Europea, libros verdes de la Comisión) y  las necesidades del negocio (más con menos)

–          En función de esta evaluación el gobierno corporativo toma decisiones y genera una acción específica (Trasformación al formato electrónico)

–          La decisión adoptada por el gobierno corporativo se trasforma en Planes y políticas (proyecto de implantación, operación de TI)

–          La gestión de la organización de TI se compromete a través de proyectos de TI a entregar las capacidades acordadas a la organización

–          Estas capacidades acordadas se operan bajo el título operaciones de TI.

–          El rendimiento de las TI y la conformidad con la legalidad vigente se monitorizan y supervisan para informar periódicamente al gobierno corporativo sobre las TI. (Métricas de resultados, objetivos…)

–          Esta monitorización se utiliza para las sucesivas valoraciones de propuestas de mejora que puedan ser realizadas de forma sucesiva por parte de los gestores.

Al final, y como resumen, hay que entender de nuevo que los sistemas de negocio (la contratación pública) se componen de cuatro factores fundamentales: personas, procedimientos, estructuras y tecnologías. Las tecnologías hay que gobernarlas, pero son insuficientes (normalmente) para provocar por sí solas el cambio de toda la organización. Se precisa el concurso de los otros tres factores.

En muchos proyectos de contratación pública electrónica, vemos repetidamente, que están dirigidos por la tecnología, sin terminar de entender que las  personas, los procedimientos y las estructuras (organización) tienen un papel fundamental. Esta fórmula de tratar de gestionar cambios a través de la tecnología, es conocida como la flecha plateada y establece que los cambios en la tecnología propiciarán el resto de los cambios en las personas, procedimientos y estructura. Esto no suele pasar nunca y los cambios en contratación pública electrónica deben ser abordados como cambios organizativos generales que tengan en cuenta todos estos factores. Sin ellos el fracaso de la implantación o los sobrecostes o los plazos dilatados están a la orden del día.

En mi opinión, es importante que todos los responsables técnicos, políticos, de contratación, de la organización entiendan los esfuerzos coordinados que se requieren para conseguir el éxito en la implantación de la contratación pública electrónica, y el adecuado gobierno de las TI, siguiendo el modelo expuesto y atendiendo a los seis principios que rigen la  norma.

¿Vosotros pensáis que la tecnologías es suficiente para realizar la implantación de la contratación pública electrónica?

¿Creéis que las tecnologías de la información deben ser gobernadas de forma coherente con los objetivos generales de la organización siguiendo un modelo o estándar?

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Los peligros en la implantación de la contratación pública electrónica: del más con menos, al menos con más


En  2003 el comisario europeo para la empresa y la sociedad de la información Erkki Liikanen  utilizó en la lección inaugural de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) de título: La administración electrónica para los servicios públicos europeos, la frase “mas con menos” refiriéndose a que las administraciones deberían dar más servicios con menos recursos.

Esta frase, que se ha venido utilizado repetidamente en los distintos Planes de Acción de la Comisión Europea, ha sido planteado de nuevo  en  la modernización del servicio de contratación pública que las administraciones ofrecen a ciudadanos y empresas.

Y este servicio de contratación pública siempre se ha visto como uno de los que mayor beneficios sociales puede ofrecer en su trasformación al formato electrónico, tanto por su volumen presupuestario, como por la cantidad de agentes que intervienen en su gestión y el tiempo dedicado a la misma. Y además, porque la modernización de este servicio  puede representar un  motor o palanca de productividad, al proponer una gestión electrónica de este proceso a los proveedores, facilitando así que las relaciones electrónicas se extiendan en las relaciones de los proveedores entre sí.

Todo esto (utilizando la descripción de Jose Antonio Marina) es la parte de la inteligencia teórica. La parte en la que podemos pensar que se producirá el «más con menos». Pero luego en la vida real, en la inteligencia práctica, vemos que esto se puede fácilmente  trasformar en un “menos con más”.

Desde mi punto de vista estas son las principales causas de los peligros ciertos de caer en el «menos con más» al abordar la trasformación a la contratación pública electrónica.

–         Objetivos sin definir para poder medir el avance. Si los proyectos no tienen objetivos verificables y medibles en contratación pública, será muy difícil determinar que se ha producido una mejora. Sea cual sea.

–         Mayor atención a la infraestructura que al negocio. Se suele caer en la tentación de que si tenemos una infraestructura mejor, los sistemas harán todo el trabajo y no será necesario un esfuerzo personal. El cambio. Y no es así. La trasformación a la contratación pública electrónica requiere el esfuerzo de todos los participantes.

–         Automatización total  del proceso en vez de fomentar, inicialmente,  el formato electrónico. Se tiende a utilizar en exceso las capacidades de flujos de trabajo o herramientas de generación y revisión de documentos (ciclo de vida de los documentos) sin tener en cuenta que incluir complejidad en un entorno (el del formato electrónico) desconocido, o al menos no conocido suficientemente, puede inducir a un mayor trabajo real.

–         Falta de simplificación aprovechando el nuevo formato. Es una de las visiones que hay que tener. En el formato papel es muy difícil conseguir trasparencia en el resultado, y se tiende a tratar la trasparencia como una característica a conseguir  en el momento de ejecutar el trámite. Si embargo el formato electrónico tiene una capacidad de búsqueda infinitamente superior a la capacidad de búsqueda del formato papel,  por lo que se puede “relajar” la transparencia en el  trámite (simplificar) , porque el resultado en formato electrónico siempre es trazable y auditable, casi de forma automática.

–         Decisiones tecnológicas alejadas de la realidad del negocio y sin evaluar las dimensiones de coste, valor, riesgos y sinergias. Tratamos de integrar todo con todo, sin comprobar si las integraciones de sistemas que no han sido definidos para ser integrados, pasan la prueba de someterlos a la evaluación de las dimensiones de valor, costes, riesgos y sinergias, y analizar públicamente dicha evaluación.

–         Falta de liderazgo en la innovación. El cambio siempre requiere liderazgo y sentido de la urgencia. En ausencia de estos dos elementos o de alguno de ellos, no se produce el cambio, aunque se haya producido el gasto en implantar sistemas y aplicaciones tecnológicas. No se producirá el cambio, o mejor dicho no se producirá la mejora. No es lo mismo cambiar que mejorar.

–         Falta de estándares y elementos de interoperabilidad en los sistemas de información implementados que provoquen la segmentación del mercado. Este es el elemento más “derrochador”, porque no solo compromete las inversiones de las administraciones que no utilizan estándares y garantizan la interoperabilidad, sino que comprometen las inversiones de los proveedores que se relacionan con ella.

–         Centrar los esfuerzos  en la adquisición de sistemas, y aplicaciones más que en la trasformación cultural que empuje el cambio. Este es un elemento  más sutil que nos hace pensar que por el hecho de implantar o instalar sistemas de información obtendremos de forma automática los beneficios que la industria proclama. Y no es así. Por ejemplo: el ahorro de costes no se produce por el formato electrónico, sino por el aumento de concurrencia y competencia que pueden estar soportados por el formato electrónico. Siendo el formato electrónico la causa y no el efecto.

–         Responsabilidades aisladas y falta de coordinación interdisciplinar. Este elemento es también muy notable. Dejamos esta trasformación en manos de un departamento: Tecnología, Contratación, Intervención.. Y es una trasformación que debe ser liderada aunando las voluntades y los esfuerzos de muchos departamentos.

Todos estos elementos son, por sí mismos, inhibidores del “más con menos” y por tanto facilitadores del “menos con más”. Si a la hora de implantar la contratación pública electrónica, se observan uno, o  varios de ellos en el ambiente, hay un alto grado de probabilidades de que se materialice este “menos con más”.

¿Creéis que hay algún otro elemento que fomente de modo notable el «menos con más» en la trasformación a la contratación pública electrónica. ?

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Comentarios al decreto de La Junta de Castilla la Mancha sobre contratación pública electrónica

En este enlace se ofrece la posibilidad por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha de comentar el borrador del Decreto por el que se “regula la utilización de medios electrónicos y se establecen medidas de organización y de mejora de la trasparencia en la contratación del sector pública de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

Os informo también,  Apuntes electrónicos, ha hecho ya sus comentarios a este borrador de Decreto  que podéis consultar aquí.

Mis comentarios, que ya he enviado a la dirección de correo que se ofrece en la consulta, son los siguientes (pido excusas por anticipado por la exposición un tanto abrupta, y probablemente desenfocada  de conceptos organizativos y tecnológicos en un documento jurídico):

Preámbulo:

No se menciona la necesidad de establecer un ámbito suprarregional y supranacional para permitir que el cambio al formato electrónico no genere una segmentación de mercados y evite la concurrencia de proveedores de fuera de la región a  la contratación de Castilla y la Mancha, y de los proveedores de la región  a otras administraciones europeas. Para ello se podría recabar la atención a las normas de interoperabilidad europeas y nacionales y a los estándares creados a tal efecto (CEN BII) así como a proyectos europeos que apuntan en ese sentido (PEPPOL; e-PRIOR, e-CERTIS) y que van tratan de impedir que el formato electrónico  segmente el mercado de la contratación pública. Si  no se evita esta segmentación la productividad y la competitividad del tejido productivo se verá seriamente afectada por ley.

Artículo 1 Objeto

En mi opinión el objeto debería de tratar todas las fases de la contratación pública en formato electrónico (licitación y contratación). Por ello debería identificar todas las fases del procedimiento de la relación, tramitación, archivo y explotación de la administraciones con el mercado (licitadores y proveedores), :

  • publicación,
  • gestión de proveedores –catálogos-
  • preparación de ofertas,
  • presentación de ofertas,
  • acuse de recibo,
  • adjudicación,
  • notificaciones,
  • contratación,
  • pedido,
  • orden,
  • factura y
  • pago

También se deberían mencionar en el objeto del Decreto el resto de temas fundamentales sin los que es muy difícil conseguir un escenario completo para utilizar los medios electrónicos en la contratación pública, y que desde mi punto de vista son estos fundamentalmente:

Identificación digital, de personas y empresas

Formación y capacitación de administraciones y empresas

Sistemas de información (arquitecturas tecnológicas de las administraciones)

Gestión del cambio de cultura (del formato papel al formato electrónico) en administraciones y empresas . Entendiendo por cultura tal y como comenta José Antonio Marina en su libro “Las culturas fracasadas” como “un conjunto de soluciones que utilizamos habitualmente y de forma generalizada para enfrentarnos a los problemas cotidianos”.

Gobierno y Gestión de servicios  de Tecnologías de la información, porque sin recabar la atención de estos temas, no es posible implementar los medios electrónicos, con garantías jurídicas suficientes, que protejan las necesarias inversiones.

Capitulo IV . Registro de Contratos.

No se establece la interoperabilidad con otros registros nacionales y supranacionales. Debería de existir por ley la necesidad de que esto fuera así en un plazo técnicamente razonable.

También debería comentarse en este punto la interoperabilidad en la identificación digital de los proveedores y sus representantes con el resto de administraciones nacionales y supranacionales.  Habría que evitar que los proveedores tengan una multitud de sistemas de identificación digital  no compatibles entre sí.(Segmentación del mercado por formatos electrónicos incompatibles). Creo que esto debería de ser una preocupación constante para proteger por la vía legal las inversiones en tecnologías de la información que se van a tener que realizar por parte de las administraciones y por parte de las empresas. Estas inversiones tienen que ser productivas y rentables.

En general

No veo la parte electrónica en el Decreto, y en mi opinión, es de tanta importancia que no debe dejarse exclusivamente en manos de las personas expertas en tecnología. Así como tampoco he podido apreciar normas jurídicas que apoyen y soporten la  gestión del cambio cultural que esto supone. Y es un cambio que sin soporte jurídico explicito puede producir muchas reservas a la hora de que las personas encargadas de la contratación en las administraciones impulsen sin reservas esta TRASFORMACIÓN. Es decir, yo creo que todo el mundo es consciente de que las Tecnologías de la Información, para poder conseguir los resultados esperados de:

–         Capacidad estratégica que se menciona en el preámbulo

–         Capacidad operativa que se relacionan en los artículos del Decreto

–         Conformidad normativa, que se entiende en que la administración y las empresas (todas las europeas) van a ser capaces de cumplir lo que este Decreto plantea

necesitan  de una serie de elementos fundamentales, regulados jurídicamente, tanto para conseguir los objetivos como para estar amparados legalmente:

–         Personas, que gobiernen, gestionen y operen el cambio (que no es sencillo)

–         Procesos, se establecen bastante claramente el registro de licitadores, el registro de contratos, la factura electrónica y el perfil de contratante, pero echo en falta, los que he comentado anteriormente en el objeto, y algunos más :

  • Formación y Capacitación de Empresas y Administraciones
  • Presentación de ofertas electrónicas
  • Confidencialidad de las ofertas (Anexo X de la Directiva Comunitaria de compras)
  • Formatos y Estándares que se utilizarán, o la referencia a que normas hay que utilizar, o se pueden usar,  para conseguirlo.
  • Conformidad y Gobierno de la Tecnologías de la Información que se implementen. Si implementamos la contratación pública electrónica, hay que utilizar tecnologías de la información, y tienen que estar gobernadas y gestionadas. (¿Por ley, con estándares –ISO38500-?)
  • Archivo electrónico y Acceso a Expedientes electrónicos (Tribunal de Cuentas, Jueces y personas autorizadas)

–         Estructura, que dé forma a toda la tecnología que se quiere utilizar, porque de otra forma no habrá quien la gobierne, y si no se gobierna, todos podemos conocer o anticipar  los resultados, mejor dicho,  la ausencia de resultados.

–         Tecnología, donde se pueda apreciar de una forma rápida y clara que hay

  • una arquitectura de negocio que es la que representa la contratación pública y la que se ha expuesto en numerosos documentos (el reciente Libro Verde de modernización de la Contratación pública puede ser un ejemplo),
  • una arquitectura de sistemas de información (aplicaciones y datos) sin los que no hay formato electrónico.
  • y una arquitectura de infraestructuras.

Por supuesto, en mi opinión, el Decreto no tiene que dar solución y detalle de estos elementos pero tiene que velar por su existencia y control, y sobre todo que la norma jurídica soporte decisiones que van a permitir conseguir el éxito de la TRASFORMACIÓN. En este punto me gustaría recabar una frase de Lawrence Lessig en su libro “El código 2.0”: “El Código es la Ley”. En mi opinión, las leyes de hoy cada vez más se van a implementar en código informático y por lo tanto es conveniente, no sólo que se revise la materialización del software, sino que se contemple la correcta implementación del  principio jurídico en el código informático, su conformidad, vigencia, evolución y mantenimiento.

Espero que estos comentarios, no sean malinterpretados y en el mejor de los casos,  puedan contribuir en alguna medida a comprender la TRASFORMACIÓN general y el esfuerzo que se requiere para implementar la contratación pública electrónica, con un soporte jurídico y organizativo adecuado.

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La Unión Europea avanza hacia la reforma de la contratación pública

Se ha vuelto a poner de relieve en este sitio que la Comisión Europea está tratando de reformar la contratación pública para conseguir los siguientes objetivos:

  • eficiencia y eficacia administrativa
  • un mercado único de contratación pública que incremente la productividad y la competitividad de las empresas europeas.
  • Una mayor accesibilidad y redistribución de recursos a las PYMES europeas a través de la contratación pública
  • Un aumento del comercio mundial utilizando la capacidad de las administraciones de generar mercados accesibles internacionalmente.

Voy a resaltar algunas de los datos más significativos de esta noticia, que en mi opinión,  no deja de ser una derivada de la petición de consulta pública que la propia Comisión hace con los comentarios al Libro Verde para la generalización de la contratación pública electrónica. Estos son los aspectos que yo destacaría de esta noticia:

  • La Comisión Europea dará su primer paso hoy (27 de enero) para la revisión de las normas de manera significativa que rigen los mercados de contratación pública con el fin de mejorar el acceso de las PYME a las licitaciones nacionales e impulsar la actividad transfronteriza.
  • La contratación pública representa aproximadamente el 17% del PIB de la UE. Las pequeñas y medianas empresas (PYME) consiguen contratos públicos entre el 31 y 38 % (Aquí añado que las PYMES en los estudios de la Comisión se identifican como los contribuyentes a la fiscalidad de la Unión Europea de alrededor del 65% del presupuesto, lo que marca un desajuste entre lo perciben a través de los contratos públicos y lo que contribuyen a dicho presupuesto)
  • Uno de los objetivos principales de la legislación europea es asegurarse de que las empresas de la UE puede tener acceso a los mercados paneuropeos de contratación pública con independencia de su país de origen.
  • Michel Barnier, Comisario responsable del mercado interior, pondrá en marcha una consulta pública sobre la revisión de las normas de contratación pública, sobre todo dirigidas a garantizar «el acceso de las empresas más pequeñas a los mercados de contratación, reduciendo la burocracia y la promoción de la contratación transfronteriza europea», según un funcionario de la Comisión.
  • Simplificación de los procedimientos de participación en las licitaciones públicas deben facilitar el acceso de las empresas más pequeñas, sostiene la Comisión.
  • Después de estas consultas, Bruselas espera iniciar el procedimiento legislativo real.
  • Se quiere potenciar la contratación pública ecológica (Verde) y a favor de la  innovación
  • Según la investigación realizada por la Comisión Europea, sólo siete países de la UE gestionan en la actualidad una gran cantidad de la contratación pública ecológica (GPP). Estos son los «Green 7 ‘: a saber, Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Países Bajos, Suecia y el Reino Unido. Otros países de la UE van con retraso y a veces no tienen ninguna tipo clausula ecológica en la contratación.
  • El ejecutivo de la UE también está tratando que la contratación pública electrónica se extienda por toda la UE, como un medio fácil de aumentar en general las compras transfronterizas.  Aunque por el momento, sin embargo, sigue siendo una práctica marginal.
  • El acceso a los mercados de contratación externa. La consulta pública sobre la reforma de los mercados de contratación pública también tratará el delicado tema de acceso a los mercados de terceros países.  El mercado de contratación pública representa más del 10% del PIB en los grandes países industrializados y está aumentando cada vez más  en las economías emergentes. El mercado de los EE.UU., por ejemplo, es un valor superior a € 1.000 millones, o 11% del PIB de EE.UU. Esta proporción es aún mayor en otros países. En Canadá que llegue a 22%, mientras que en Japón es de 18%, según estimaciones de la Comisión Europea. En su Estrategia de Comercio publicada el pasado noviembre, Bruselas establece claramente que «mientras que nuestro mercado ya está abierto en gran medida, los mercados públicos de nuestros principales socios comerciales lo están  mucho menos, especialmente a nivel local y regional». Beijing (China) está por firmar el Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP), que es un compromiso voluntario para abrir los mercados nacionales de contratación pública a miembros de la OMC. «Estamos presionando para la pronta adhesión de China a la ACP sobre la base de una oferta ambiciosa, en línea con los compromisos de China a la OMC», afirma el documento de la UE.

CONCLUSIONES:

Después de leer esta noticia, que está circulando por toda Europa, y de entender los objetivos reales de los Estados Miembros que la Comisión se encarga de plasmar en la legislación que permita conseguirlos, creo que la contratación pública electrónica está más cerca. Aquí vuelvo a recordar la frase de Paul Saffo “No hay que confundir una visión clara, con una distancia corta”.

Por tanto creo que es bueno, que nos vayamos preparando, a todos los niveles,  y analizando cuales son las formas y los cauces óptimos para poner en marcha la contratación pública electrónica de modo coordinado a nivel estatal  y coordinando y capacitando al tejido productivo (sobre todo a las PYMES) para ser capaces de licitar en Europa e internacionalmente como una manera de buscar nuevos mercados(que tanta falta nos hacen). Y para ello hay que ser más competitivos en todos los aspectos de nuestra actividad alrededor del servicio de retorno que representa la contratación pública.

¿Pensáis que sería bueno intentar conseguir un plan estatal  de contratación pública electrónica que aglutine a administraciones, proveedores, empresas que proporcionan soluciones y servicios (a administraciones y empresas)  para conseguir esa “necesaria coordinación”? .Y si ese plan estatal fuera bueno ¿cómo lo trataríais de conseguir?

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La Contratación pública electrónica y la firma electrónica

Muchas veces se identifica la firma electrónica como un elemento que dificulta la adopción de la relación electrónica como puede ser la contratación pública electrónica o la facturación electrónica.

Siempre he creído que sin la firma electrónica las transacciones de valor en la red, los intercambios que representan compromiso, no se producirían al no estar respaldados por un elemento con garantía jurídica: La firma electrónica.

Cuando se han producido las discusiones sobre si la factura electrónica debería de incorporar firma electrónica, me ha parecido que sin ser necesario, no era un elemento de dificultad extrema que fuera a producir la no adopción de la factura electrónica (hay personas que opinan lo contrario). Mi opinión es a favor, no de la firma en la factura sino de la firma electrónica en general y de la factura electrónica con firma como un vehículo que puede acelerar la adopción y buen uso de la firma electrónica.

Y creo que todas las dificultades son organizativa no tecnológicas. Ya sé que son las más difíciles de solucionar, pero también sé, que son las que sí podemos solucionar.

En esta entrada de Tim Cummins de ICAMM se comentan las tendencias favorables a la firma electrónica. He entresacado las siguientes  afirmaciones de la conversación del autor de la entrada con Jason Lemkin de Echosign.

  • La firma electrónica parece estar ganando impulso real
  • Después de muchos años de debate, los resultados de los principales proveedores de servicios sugieren que las reservas (por cuestiones de la ejecución) y la inercia (por cuestiones de beneficio), por fin, desaparecen
  • 2010 ha sido un año de crecimiento de ingresos año del 120% y  casi 3.000.000 usuarios de firma electrónica en todo el «mundo
  • Este aumento tiene que ver con la madurez de las tecnologías de firma en la web que con el ahorro de costes que produce la firma electrónica.
  • Las empresas se han acostrumbrado a tener relaciones en la red y la firma no es más que otro paso. Si existe la tecnología y el soporte jurídico están dispuestos a usar la firma electrónica. Y la usan.
  • Las compras han sido el principal  impulsor de las solicitudes de firmas electrónicas de contrato, pero el avance en el software de firma electrónica ha sido promovida más por el lado de las ventas como forma de cerrar las propias ventas.
  • Sobre la interoperabilidad legal se comenta que han sido Estado Unidos y el Reino Unido los principales impulsores
  • Se comenta que el 95% de los problemas de interoperabilidad legal se pueden resolver con la correcta elección de la legislación a aplicar.
  • La  firma electrónica es un avance evidente, y por supuesto, refuerza la idea de que hacer negocios en una empresa tiene que ser fácil, la idea de colaboración incluso a través de la firma en los dispositivos móviles.
  • Una vez que el proceso de contratación está en la web, las expectativas de velocidad, de colaboración y de visibilidad crecen y los impactos más amplios pasan a la parte de contratos (firma electrónica) y el personal jurídico.
  • Una vez más, los grupos que prosperan son aquellos que están liderando el cambio, en lugar de ser visto como renuentes u opositores.

En mi opinión y para concluir, la firma electrónica, es un elemento indispensable en contratación (pública y privada) y el desarrollo de la Sociedad de la Información y el Conocimiento,  en todo lo que signifique intercambio de valor (incluso diría como autenticación del origen de los contenidos) en la red. España es un líder claro en este ámbito en cuanto a infraestructuras.

La pregunta es ¿a qué estamos esperando para liderar la firma electrónica en las estadísticas de utilización real? ¿Sería posible sacar una auténtica ventaja competitiva de los 17 millones de DNI’s electrónicos con capacidad de firma y autenticación electrónica?

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