Apuntes sobre concurrencia, competencia, gestión de proveedores y compra pública precomercial y de tecnología innovadora.

El CNC (Centro Nacional para la Competencia) ha publicado recientemente una Guía para los Compradores Públicos que pretende evitar los problemas de colusión de los proveedores y tiene dos recomendaciones básicas:

¿De qué forma pueden ayudar las entidades del sector público a fomentar la competencia en los procesos  de contratación pública?

Básicamente a través de dos formas:

  • Desarrollando procedimientos de contratación que ni en su diseño, ni en su desarrollo, ni posteriormente en la ejecución del contrato introduzcan restricciones injustificadas a la competencia.

  • Ayudando a prevenir y combatir potenciales actuaciones ilícitas de colusión de las empresas oferentes en el proceso de contratación, esto es, las actuaciones de manipulación fraudulenta de ofertas (conocido internacionalmente como bid rigging).

En la guía se pueden encontrar las pautas explicadas para la actuación en cada uno de esos dos ámbitos.

Por otra parte, creo que es claro que la única forma de conseguir mejores precios de compra es a través de la concurrencia, que aumenta la competencia y hace bajar los precios o subir las prestaciones del bien o servicio contratado. Limitar la concurrencia es siempre subir  los precios y correr riesgo de colusión. Pero para manejar grandes concurrencias hay que tener unos buenos sistemas de información, unos buenos procedimientos, una buena organización y unas personas comprometidas con la función de compras.

Además, como cualquier comprador del mundo, el comprador público necesita conocer, confiar y acordar con los proveedores los elementos de transacción que van a acordar a través del proceso de licitación.  Es decir, obtener un beneficio claro y directo para la organización que representa el comprador a cambio de una contraprestación dineraria: el precio. Para ello la gestión de proveedores es un aspecto poco tratado en la contratación pública. No se trata solo de la gestión de proveedores (sourcing) para generar o componer un catálogo  y utilizarlo posteriormente con los procedimientos de Sistemas Dinámicos o Acuerdos Marco, e incluso en una central de compras. Se trata también de facilitar ese conocimiento suficiente que fomente la confianza y la necesaria relación del comprador con el adjudicatario. Estas relaciones pueden ser potenciadas por las redes sociales. En este sentido habría que explorar la opción, tal y como propone el libro verde, de un historial  del proveedor accesible en la red

Estos tres ingredientes: la concurrencia, la competencia, y la gestión de proveedores precisan de una coordinación.  En mi opinión, la concurrencia y la competencia son claves, y es la forma lógica de dinamizar el pero además hay que organizar una gestión de proveedores que sin limitar la anterior pueda dar seguridad y confianza al comprador público y tener el margen necesario como para llevar a cabo una función de compras no basada sólo en el procedimiento sino que además proporcione un valor superior al precio a la administración y por tanto a la sociedad en su conjunto.

Todo esto cuando estamos hablando de mercados que ofrecen y demandan bienes y servicios  maduros y asentados. Pero ¿qué pasa con aquellos bienes y servicios que precisan ciertos cuidados para que puedan llegar a ser competitivos, y que normalmente van a asociados a la innovación.?

Como hacer esto es la parte más conflictiva. Ya hemos llegado a un primer acuerdo, que es la contratación pública en formato electrónico. Esto da la capacidad de aumentar la concurrencia y permite, si estamos bien organizados, gestionar más ofertas en el mismo o menor tiempo por proporcionar  una gestión – adjudicación automatizada o semi-automatizada, en aquellos bienes y servicios que lo permitan. La gestión de proveedores, cuyo componente más claro son los catálogos de bienes y servicios con sus procedimientos asociados, los sistemas de adquisición dinámicos y los acuerdos marco tienen una problemática un tanto más compleja. Todo ello abunda en la gestión de proveedores.

En ESADE Madrid, ayer hubo una mesa redonda con tres ponentes de COTEC, CDTI e INDRA hablando de la compra pública de tecnología innovadora y de la compra pública precomercial. Próximamente en el grupo de Linkedin: Club Dirección Pública ESADE Madrid aparecerán los comentarios y las presentaciones que se utilizaron en la mesa redonda de ayer.

Pero la cuestión que se suscita es: ¿Hay que dejar que las innovaciones, aún sin madurar, sufran los rigores de la competencia y la “crueldad” de los mercados, sometiéndolos a las regulaciones de la Ley de Contratos del Sector Público o se permite el cuidado especial hasta que puedan salir al mercado a competir?.  Aparentemente sociedades como EE.UU. Francia y Suecia entre otros tienen programas que permiten esto. España en el Acuerdo Social y Economico para el crecimiento, el empleo y la garantía de las pensiones en su apartado de Políticas Innovadoras trata la compra pre-comercial y la compra de tecnología innovadora, amparados en las propias vías que ofrece la Ley de Contratos del Sector Público.

En mi opinión,  y uniendo estas circunstancia con la contratación pública electrónica, considero que en la parte de las administraciones (la parte compradora) de la contratación pública electrónica tiene un mercado suficientemente maduro como para competir en el ámbito de la competencia y concurrencia total dentro del marco de la Ley de Contratos del Sector Público. Sin embargo en el ámbito de los proveedores y sobre todo de las tecnologías y capacitación para las PYMES, de las  herramientas que hay que poner a disposición de las empresas, hay un espacio que debe ser cubierto y que aún no tiene una madurez suficiente para competir en el mercado. Y es ahí donde se pueden utilizar estas figuras: la Compra pública pre-comercial y la compra pública de tecnología innovadora. Las herramientas y servicios que hemos comentado para las empresas que garanticen a todas el acceso, la identificación, y las transacciones de las empresas con las administraciones en formato electrónico en el servicio de contratación pública, al mercado único europeo de contratación pública. Esta es una fuente muy clara de aumento de productividad, competitividad y acceso a mercados internacionales  para todas nuestras empresas.

Y como conclusión a estos apuntes: ¿no os parece que el formato electrónico es parte de la solución a estos problemas? ¿Se puede  conseguir estos objetivos en formato papel con los mismos recursos?

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El espíritu de la modernización en las normas de la contratación pública

Leyendo con detenimiento y atención el preámbulo del libro verde  para la modernización de las normas de la contratación pública podemos extraer el espíritu que subyace en el mismo para aplicar las mejores alternativas a la necesaria modernización de las normas de contratación pública en la Unión Europea. Conocer y entender este espíritu  puede hacernos reflexionar y sobre todo interiorizar, individualmente, sobre la intención y alcance de este proceso de consulta, poniendo nuestras capacidades en estado de alerta. Este conocimiento, después, nos servirá para pergeñar y delimitar los planes de actuación en cada caso concreto: administración, empresas, proveedores de servicios y productos….

Las bases de partida en las que se fundamenta la consulta del libro verde son:

–         Europa no puede quedarse atrás en la economía globalizada del siglo XXI ni puede abdicar de sus logros sociales.

–         Para ello precisa de una coordinación mucho más eficiente de sus recursos y capacidades.

–         Una prioridad dentro de la Europa 2020 es la generación del mercado único, y dentro de este mercado único un paso decisivo es el mercado único de contratación pública.

–         Otros puntos de referencia fundamentales son la Agenda Digital y el Plan de Acción 2011-2015, así como el libro verde de contratación pública electrónica (que en nuestra opinión debería de haber sido coincidente con el de contratación pública, porque la tecnología y el “negocio” , son ya indisociables y se deben complementar, también en las administraciones públicas)

–         La contratación pública puede ser una “herramienta” a disposición de la sociedad que puede ser utilizada para conseguir objetivos, económicos, sociales y culturales.

–         Para conseguir los objetivos de la Europa 2020 es  necesaria la modernización de la política de contratación pública y el  principal mecanismo de modernización es la generalización del formato electrónico en la contratación pública.

Los objetivos

–         Incrementar la eficiencia del gasto público. El famoso “más con menos” del que ya hablábamos en este artículo: la contratación pública electrónica: una palanca para aumentar la productividad, publicado en la revista SOCINFO, en 2004, y que hemos vuelto a comentar en entradas recientes en el blog.

–         Racionalizar los procedimientos a través de la simplificación, este  objetivo es parte fundamental. La simplificación debe ponerse al servicio de las administraciones y las empresas para dar agilidad a todo el proceso. Y se debe de coordinar con el formato electrónico para sacar el máximo partido a este formato y evitar levantar barreras que hagan difícil el acceso y generen ineficiencias en la contratación pública.

–         Aumentar la contratación transfronteriza, como forma de aumentar la competitividad. Recordando que en el formato electrónico no existen las fronteras si utilizamos estándares e interoperabilidad. Por el contrario, si no empleamos estándares e interoperabilidad las fronteras se multiplicarán de forma exponencial (dentro de nuestras propias fronteras)

–         Dotar de herramientas a las administraciones que les permita ser más eficientes. Es posible y es necesario. Hay que desmitificar la utilización de los sistemas de información y el formato electrónico en la contratación pública. Hay que mostrar caminos que pueden ser ágiles y sencillos a la vez. Hay que empezar a tomar decisiones orientadas al resultado posible y adecuado más que enfocadas a la excelencia. Ya habrá tiempo de llegar a la excelencia, vayamos ahora a lo útil dentro de lo posible.

–         Dar accesibilidad a todas las empresas al mercado único de contratación pública. Es el primer nivel de internacionalización que Europa necesita acometer. Es hacer realidad la posibilidad actual del mercado único.

–         Luchar contra el favoritismo y la corrupción. Simplificando y utilizando formatos electrónicos estándares que doten de trasparencia a todo el proceso, eliminando infinitos trámites y proporcionando claridad, trazabilidad y auditabilidad automáticas.

–         Permitir el acceso reciproco a otros mercados públicos. La siguientes fase de la internacionalización, primero la Unión Europea, después y con la experiencia recogida abrir al mundo y ser más competitivos, compitiendo en conocimiento y meritos.

Cada uno de estos objetivos tiene un capítulo sobre los que iremos reflexionando en sucesivas entradas en este blog. Dando opiniones, allí donde tengamos (o creamos tener) criterio suficiente, para contestar a las preguntas que se formulan en este libro verde.

Ahora lo principal, en mi opinión, es entender que si juntamos todas las variables que influyen: Europa 2020, Agenda Digital Europea, Mercado Único, Estándares, y Marco de Interoperabilidad, Plan de Acción 2011-2015,  Libro vede de contratación pública y libro verde de contratación pública electrónica… podemos hacer una composición de lugar que nos permita utilizar los recursos existentes (es posible que sean más o menos de los necesarios) para definir los planes que verifiquen estos objetivos de la forma más eficiente posible. No se trata de generar una estrategia general sobre ¿Cómo hacerlo?, sino generar una estrategia (con el conocimiento preciso) que responda a ¿Cómo podemos hacerlo nosotros, con lo que tenemos, y de la forma más rápida y eficiente posible?. ¿Qué cambios en las normas son necesarios para hacerlo con pasos cortos, seguros y rápidos ? Uniendo los dos ingredientes fundamentales : el liderazgo en la trasformación y la urgencia del cambio.

Ser capaces de dibujar, definir y ejecutar una estrategia, que siempre es específica de cada administración y de cada empresa para entender cómo vamos a ser capaces de poner en marcha todos los elementos de qué disponemos para que nos conduzcan a los objetivos propuestos.  Hay que recordar una vez más que los objetivos son de la Comisión pero los planes son de cada administración, que además de conocer las tendencias sociales, tecnológicas y de evolución deben conocer sus propias capacidades y nivel de madurez para no equivocarse a la hora de plantear las estrategias (saber manejar las expectativas: donde estoy, donde quiero ir, a qué ritmo, de qué forma, con qué ruta…).

A ver en qué medida o con que información podemos contribuir desde este blog a conseguir el conocimiento que nos acerque a la mejor solución posible en cada caso. Para ello vamos a ir comentando con una entrada cada uno de los capítulos donde se comenta y pregunta sobre cada uno de estos objetivos.

En definitiva, el espíritu que he encontrado en este libro verde, es el de animar a todos los participantes, a través de la información, el conocimiento y la participación, para opinar y conocer sobre las posibles reformas de mejora (modernización),  para contribuir a que la teoría que identifica (de forma continua) los beneficios ciertos de la contratación pública, se conviertan en realidad, entre todos.

¿Crees que, aparte, de contestar las preguntas del libro verde, hay alguna otra forma útil de participar, de colaborar, de cooperar, que permita avanzar y conseguir esos objetivos?

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Los peligros en la implantación de la contratación pública electrónica: del más con menos, al menos con más


En  2003 el comisario europeo para la empresa y la sociedad de la información Erkki Liikanen  utilizó en la lección inaugural de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) de título: La administración electrónica para los servicios públicos europeos, la frase “mas con menos” refiriéndose a que las administraciones deberían dar más servicios con menos recursos.

Esta frase, que se ha venido utilizado repetidamente en los distintos Planes de Acción de la Comisión Europea, ha sido planteado de nuevo  en  la modernización del servicio de contratación pública que las administraciones ofrecen a ciudadanos y empresas.

Y este servicio de contratación pública siempre se ha visto como uno de los que mayor beneficios sociales puede ofrecer en su trasformación al formato electrónico, tanto por su volumen presupuestario, como por la cantidad de agentes que intervienen en su gestión y el tiempo dedicado a la misma. Y además, porque la modernización de este servicio  puede representar un  motor o palanca de productividad, al proponer una gestión electrónica de este proceso a los proveedores, facilitando así que las relaciones electrónicas se extiendan en las relaciones de los proveedores entre sí.

Todo esto (utilizando la descripción de Jose Antonio Marina) es la parte de la inteligencia teórica. La parte en la que podemos pensar que se producirá el “más con menos”. Pero luego en la vida real, en la inteligencia práctica, vemos que esto se puede fácilmente  trasformar en un “menos con más”.

Desde mi punto de vista estas son las principales causas de los peligros ciertos de caer en el “menos con más” al abordar la trasformación a la contratación pública electrónica.

–         Objetivos sin definir para poder medir el avance. Si los proyectos no tienen objetivos verificables y medibles en contratación pública, será muy difícil determinar que se ha producido una mejora. Sea cual sea.

–         Mayor atención a la infraestructura que al negocio. Se suele caer en la tentación de que si tenemos una infraestructura mejor, los sistemas harán todo el trabajo y no será necesario un esfuerzo personal. El cambio. Y no es así. La trasformación a la contratación pública electrónica requiere el esfuerzo de todos los participantes.

–         Automatización total  del proceso en vez de fomentar, inicialmente,  el formato electrónico. Se tiende a utilizar en exceso las capacidades de flujos de trabajo o herramientas de generación y revisión de documentos (ciclo de vida de los documentos) sin tener en cuenta que incluir complejidad en un entorno (el del formato electrónico) desconocido, o al menos no conocido suficientemente, puede inducir a un mayor trabajo real.

–         Falta de simplificación aprovechando el nuevo formato. Es una de las visiones que hay que tener. En el formato papel es muy difícil conseguir trasparencia en el resultado, y se tiende a tratar la trasparencia como una característica a conseguir  en el momento de ejecutar el trámite. Si embargo el formato electrónico tiene una capacidad de búsqueda infinitamente superior a la capacidad de búsqueda del formato papel,  por lo que se puede “relajar” la transparencia en el  trámite (simplificar) , porque el resultado en formato electrónico siempre es trazable y auditable, casi de forma automática.

–         Decisiones tecnológicas alejadas de la realidad del negocio y sin evaluar las dimensiones de coste, valor, riesgos y sinergias. Tratamos de integrar todo con todo, sin comprobar si las integraciones de sistemas que no han sido definidos para ser integrados, pasan la prueba de someterlos a la evaluación de las dimensiones de valor, costes, riesgos y sinergias, y analizar públicamente dicha evaluación.

–         Falta de liderazgo en la innovación. El cambio siempre requiere liderazgo y sentido de la urgencia. En ausencia de estos dos elementos o de alguno de ellos, no se produce el cambio, aunque se haya producido el gasto en implantar sistemas y aplicaciones tecnológicas. No se producirá el cambio, o mejor dicho no se producirá la mejora. No es lo mismo cambiar que mejorar.

–         Falta de estándares y elementos de interoperabilidad en los sistemas de información implementados que provoquen la segmentación del mercado. Este es el elemento más “derrochador”, porque no solo compromete las inversiones de las administraciones que no utilizan estándares y garantizan la interoperabilidad, sino que comprometen las inversiones de los proveedores que se relacionan con ella.

–         Centrar los esfuerzos  en la adquisición de sistemas, y aplicaciones más que en la trasformación cultural que empuje el cambio. Este es un elemento  más sutil que nos hace pensar que por el hecho de implantar o instalar sistemas de información obtendremos de forma automática los beneficios que la industria proclama. Y no es así. Por ejemplo: el ahorro de costes no se produce por el formato electrónico, sino por el aumento de concurrencia y competencia que pueden estar soportados por el formato electrónico. Siendo el formato electrónico la causa y no el efecto.

–         Responsabilidades aisladas y falta de coordinación interdisciplinar. Este elemento es también muy notable. Dejamos esta trasformación en manos de un departamento: Tecnología, Contratación, Intervención.. Y es una trasformación que debe ser liderada aunando las voluntades y los esfuerzos de muchos departamentos.

Todos estos elementos son, por sí mismos, inhibidores del “más con menos” y por tanto facilitadores del “menos con más”. Si a la hora de implantar la contratación pública electrónica, se observan uno, o  varios de ellos en el ambiente, hay un alto grado de probabilidades de que se materialice este “menos con más”.

¿Creéis que hay algún otro elemento que fomente de modo notable el “menos con más” en la trasformación a la contratación pública electrónica. ?

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Comentarios al decreto de La Junta de Castilla la Mancha sobre contratación pública electrónica

En este enlace se ofrece la posibilidad por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha de comentar el borrador del Decreto por el que se “regula la utilización de medios electrónicos y se establecen medidas de organización y de mejora de la trasparencia en la contratación del sector pública de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

Os informo también,  Apuntes electrónicos, ha hecho ya sus comentarios a este borrador de Decreto  que podéis consultar aquí.

Mis comentarios, que ya he enviado a la dirección de correo que se ofrece en la consulta, son los siguientes (pido excusas por anticipado por la exposición un tanto abrupta, y probablemente desenfocada  de conceptos organizativos y tecnológicos en un documento jurídico):

Preámbulo:

No se menciona la necesidad de establecer un ámbito suprarregional y supranacional para permitir que el cambio al formato electrónico no genere una segmentación de mercados y evite la concurrencia de proveedores de fuera de la región a  la contratación de Castilla y la Mancha, y de los proveedores de la región  a otras administraciones europeas. Para ello se podría recabar la atención a las normas de interoperabilidad europeas y nacionales y a los estándares creados a tal efecto (CEN BII) así como a proyectos europeos que apuntan en ese sentido (PEPPOL; e-PRIOR, e-CERTIS) y que van tratan de impedir que el formato electrónico  segmente el mercado de la contratación pública. Si  no se evita esta segmentación la productividad y la competitividad del tejido productivo se verá seriamente afectada por ley.

Artículo 1 Objeto

En mi opinión el objeto debería de tratar todas las fases de la contratación pública en formato electrónico (licitación y contratación). Por ello debería identificar todas las fases del procedimiento de la relación, tramitación, archivo y explotación de la administraciones con el mercado (licitadores y proveedores), :

  • publicación,
  • gestión de proveedores –catálogos-
  • preparación de ofertas,
  • presentación de ofertas,
  • acuse de recibo,
  • adjudicación,
  • notificaciones,
  • contratación,
  • pedido,
  • orden,
  • factura y
  • pago

También se deberían mencionar en el objeto del Decreto el resto de temas fundamentales sin los que es muy difícil conseguir un escenario completo para utilizar los medios electrónicos en la contratación pública, y que desde mi punto de vista son estos fundamentalmente:

Identificación digital, de personas y empresas

Formación y capacitación de administraciones y empresas

Sistemas de información (arquitecturas tecnológicas de las administraciones)

Gestión del cambio de cultura (del formato papel al formato electrónico) en administraciones y empresas . Entendiendo por cultura tal y como comenta José Antonio Marina en su libro “Las culturas fracasadas” como “un conjunto de soluciones que utilizamos habitualmente y de forma generalizada para enfrentarnos a los problemas cotidianos”.

Gobierno y Gestión de servicios  de Tecnologías de la información, porque sin recabar la atención de estos temas, no es posible implementar los medios electrónicos, con garantías jurídicas suficientes, que protejan las necesarias inversiones.

Capitulo IV . Registro de Contratos.

No se establece la interoperabilidad con otros registros nacionales y supranacionales. Debería de existir por ley la necesidad de que esto fuera así en un plazo técnicamente razonable.

También debería comentarse en este punto la interoperabilidad en la identificación digital de los proveedores y sus representantes con el resto de administraciones nacionales y supranacionales.  Habría que evitar que los proveedores tengan una multitud de sistemas de identificación digital  no compatibles entre sí.(Segmentación del mercado por formatos electrónicos incompatibles). Creo que esto debería de ser una preocupación constante para proteger por la vía legal las inversiones en tecnologías de la información que se van a tener que realizar por parte de las administraciones y por parte de las empresas. Estas inversiones tienen que ser productivas y rentables.

En general

No veo la parte electrónica en el Decreto, y en mi opinión, es de tanta importancia que no debe dejarse exclusivamente en manos de las personas expertas en tecnología. Así como tampoco he podido apreciar normas jurídicas que apoyen y soporten la  gestión del cambio cultural que esto supone. Y es un cambio que sin soporte jurídico explicito puede producir muchas reservas a la hora de que las personas encargadas de la contratación en las administraciones impulsen sin reservas esta TRASFORMACIÓN. Es decir, yo creo que todo el mundo es consciente de que las Tecnologías de la Información, para poder conseguir los resultados esperados de:

–         Capacidad estratégica que se menciona en el preámbulo

–         Capacidad operativa que se relacionan en los artículos del Decreto

–         Conformidad normativa, que se entiende en que la administración y las empresas (todas las europeas) van a ser capaces de cumplir lo que este Decreto plantea

necesitan  de una serie de elementos fundamentales, regulados jurídicamente, tanto para conseguir los objetivos como para estar amparados legalmente:

–         Personas, que gobiernen, gestionen y operen el cambio (que no es sencillo)

–         Procesos, se establecen bastante claramente el registro de licitadores, el registro de contratos, la factura electrónica y el perfil de contratante, pero echo en falta, los que he comentado anteriormente en el objeto, y algunos más :

  • Formación y Capacitación de Empresas y Administraciones
  • Presentación de ofertas electrónicas
  • Confidencialidad de las ofertas (Anexo X de la Directiva Comunitaria de compras)
  • Formatos y Estándares que se utilizarán, o la referencia a que normas hay que utilizar, o se pueden usar,  para conseguirlo.
  • Conformidad y Gobierno de la Tecnologías de la Información que se implementen. Si implementamos la contratación pública electrónica, hay que utilizar tecnologías de la información, y tienen que estar gobernadas y gestionadas. (¿Por ley, con estándares –ISO38500-?)
  • Archivo electrónico y Acceso a Expedientes electrónicos (Tribunal de Cuentas, Jueces y personas autorizadas)

–         Estructura, que dé forma a toda la tecnología que se quiere utilizar, porque de otra forma no habrá quien la gobierne, y si no se gobierna, todos podemos conocer o anticipar  los resultados, mejor dicho,  la ausencia de resultados.

–         Tecnología, donde se pueda apreciar de una forma rápida y clara que hay

  • una arquitectura de negocio que es la que representa la contratación pública y la que se ha expuesto en numerosos documentos (el reciente Libro Verde de modernización de la Contratación pública puede ser un ejemplo),
  • una arquitectura de sistemas de información (aplicaciones y datos) sin los que no hay formato electrónico.
  • y una arquitectura de infraestructuras.

Por supuesto, en mi opinión, el Decreto no tiene que dar solución y detalle de estos elementos pero tiene que velar por su existencia y control, y sobre todo que la norma jurídica soporte decisiones que van a permitir conseguir el éxito de la TRASFORMACIÓN. En este punto me gustaría recabar una frase de Lawrence Lessig en su libro “El código 2.0”: “El Código es la Ley”. En mi opinión, las leyes de hoy cada vez más se van a implementar en código informático y por lo tanto es conveniente, no sólo que se revise la materialización del software, sino que se contemple la correcta implementación del  principio jurídico en el código informático, su conformidad, vigencia, evolución y mantenimiento.

Espero que estos comentarios, no sean malinterpretados y en el mejor de los casos,  puedan contribuir en alguna medida a comprender la TRASFORMACIÓN general y el esfuerzo que se requiere para implementar la contratación pública electrónica, con un soporte jurídico y organizativo adecuado.

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Primeras impresiones acerca del libro verde de contratación pública

En una primera lectura rápida del libro verde de la Comisión Europea para la modernización de las normas de la contratación pública en la Unión Europea me han venido a la mente las siguientes impresiones que comparto en esta entrada:

–         Se vuelve a cambiar la normativa para adecuar la contratación pública al nuevo entorno y los nuevos  tiempos. Empecé en el 1998 a estudiar la ley de compras públicas y no ha parado de cambiar desde entonces. Yo la estudio para implementarla en sistemas de información, lo que implica que no tengo un conocimiento profundo y constante de la normativa,  pero las personas que la aplican y la deben entender para contratar o licitar con la administración no creo puedan mantener este ritmo constante de cambios.

–         A parte de la eficiencia y eficacia internas del comprador (el sector público) se quiere conseguir dinamizar el tejido productivo sobre todo el de las PYMES, ya que son las que generan empleo y representan la gran masa de proveedores de la administración.

–         Se quieren abarcar además, a través de la contratación pública electrónica objetivos más relacionados con necesidades sociales que con el fin de la contratación pública: proveer de bienes  y servicios a la sociedad. Este aspecto que viene siendo habitual, puede hacer más difícil el paso de una contratación pública basada en una función administrativa (se sigue un procedimiento) a una contratación pública más orientada al objetivo de eficiencia y eficacia y el resto de objetivos.

–         Hay un cierto espíritu que indica que se ha tomado conciencia de la importancia de este servicio de retorno, y se quiere utilizar para una mejora un tanto ambiciosa y algo alejada de la realidad de la contratación (las personas que contratan y sus proveedores)

En estas primeras reflexiones encuentro algunas “ausencias” que a lo mejor cambian con una lectura o estudio más detenido del libro verde y más tiempo para madurar  la situación y poder contribuir respondiendo a las preguntas que en e Libro Verde se plantean. Lo que echo en falta es lo siguiente:

–         No hay una mención expresa a que el entorno donde se desarrolla la contratación pública, la sociedad, ha cambiado. El siglo XXI no tiene las mismas condiciones que el siglo XX. La red (Internet) no es una herramienta  neutral, no deja las cosas iguales, y la contratación pública se va a ver afectada por la red, pero no se tiene en cuenta, o al menos no de una forma explícita.

–         Los cambios, algunos de gran calado, parece que deben ser asumidos sin más, como si las leyes fueran automáticas, que no van a requerir una TRASFORMACION tanto del procedimiento como del conjunto de herramientas que se van a necesitar para llevar a cabo dicha TRASFORMACION.

–         No termino de entender (y no digo que sea peor) pero me surge la duda en relación a por qué se han tratado dos problemas convergentes y desde mi punto de vista complementarios, con sendos libros verdes: la contratación pública electrónica y la contratación pública. No creo que la contratación pública pueda seguir siendo no-electrónica, ni creo que no vaya a ser influenciada por el  efecto denominado  “paréntesis Gutemberg”, habida cuenta de que las nuevas generaciones ya están inmersos en el  entorno nuevo que se materializa en la red, pero siguen teniendo la necesidad de realizar una sociedad que se dote de bienes y servicios (contratación pública).

–         Al no haber conexión entre la TRASFORMACIÓN al formato electrónico (la contratación pública electrónica) y la TRASFORMACIÓN de la norma al nuevo contexto social (la contratación pública) no se tienen en cuenta los efectos que estos cambios van a implicar en estas dos TRASFORMACIONES, y por tanto, es como si no existiera el problema. Sin  embargo, al menos en mi experiencia, es el problema mayor: la necesaria metamorfosis de las personas que hacen la contratación pública para entender que el entorno ha cambiado, que el conjunto de herramientas que utilizaban para solucionar los problemas habituales (la cultura) han cambiado, y que tienen que capacitarse en la utilización del nuevo conjunto de herramientas (el formato electrónico) y que estos cambios alteran el equilibrio de poder y la forma en que este poder se ejerce:

  • La corrupción ya no se combate con el procedimiento, se combate con la trasparencia que puede habilitar de forma distinta con  el formato electrónico,
  • La concurrencia no se consigue con la publicación en boletines sino en páginas web, y sistemas de información que ayudan y agilizan el proceso.
  • La igualdad de trato no es un fenómeno que se persiga en base a la buena voluntad de un decisor sino a fórmulas matemáticas que pueden adjudicar de forma objetiva (en función de criterios dados, los criterios sí son subjetivos y se definen por políticas de compra) de forma que el mérito es objetivo en función de los parámetros que públicamente se establecen y no en función de un criterio subjetivo que pudiera ser perfectamente loable, pero que no era necesariamente  público.

–         Este último punto me lleva a la impresión más inquietante. La que me dice que aparentemente los especialistas en contratación pública en el ámbito legal y los especialistas en tecnologías de la información que conocen la contratación pública siguen sin tener una coordinación “fuerte”. Este hecho lo he visto reflejado con una crudeza muy grande en la generación de los estándares en el CEN durante estos tres últimos años. Las personas especializadas en tecnologías apenas hacen esfuerzos por acercarse al entorno jurídico y las personas especializadas en el mundo jurídico no se acercan demasiado al mundo de la tecnología. Esta situación de cierta “incomunicación” puede en algún caso producir que situaciones jurídicas que pueden resolverse fácilmente entendiendo la tecnología no se solucionen de la forma óptima y por supuesto también sucede con igual intensidad el caso contrario: se aplican soluciones tecnológicas a situaciones jurídicas que con un mínimo cambio en el requerimiento jurídico (sin cambiar el objetivo) pueden ser mucho más lógicas en su implementación técnica. Son los eternos problemas de la comunicación que no solo tienen que ver con el idioma.

En fin, creo que es conveniente realizar varias entradas en el blog explicando los distintos apartados de este nuevo libro verde y buscar (perseguir) vuestra participación y comentarios para alcanzar el objetivo de la doble TRASFORMACIÓN (al entorno y al formato electrónico) de la contratación pública, que como he dicho antes en mi opinión debería de ser una única TRASFORMACIÓN con las dos caras.

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Más objetivos en las normas sobre contratación pública en la Unión Europea.

Se están publicando más referencias al nuevo libro verde sobre los cambios normativos en las directivas comunitarias de compras públicas. En esta noticia Normas sobre contratos públicos: usted tiene la palabra, se comenta que en el momento actual de Europa la contratación pública tiene que soportar más objetivos que los inicialmente previstos (transparencia, concurrencia e igualdad de trato) y hace una reseña de todos los que actualmente se quieren perseguir  y como la legislación debería de darles cabida.

La contratación pública – el gasto de las administraciones en contratos para la compra de productos, servicios e infraestructuras – representa el 17% del PIB de la UE. Perfeccionar las normas que la regulan permitiría a los gobiernos emplear este dinero con mayor eficacia y contribuir a la innovación, el empleo y un crecimiento respetuoso con el medio ambiente. Las normas europeas sobre mercado único ya suponen un ahorro para el contribuyente, pues permiten a las empresas competir por los contratos de las administraciones públicas pasando través de las fronteras entre los países de la Unión. Pero aún se puede mejorar más, aparte de que, en momentos de presión sobre los erarios públicos debido a la crisis económica y los llamamientos a reducir el gasto, aumentar el ahorro sería medida bien recibida.

El documento de referencia (en inglés de momento)  de la consulta refleja posibles formas de racionalizar el sistema actual. Pero hay más objetivos que por ejemplo, garantizar la transparencia, la igualdad de acceso y la competencia leal a la hora de adjudicar los contratos.

En el documento se determinan, entre otros, los siguientes campos clave para posibles modificaciones de la normativa vigente:

  • simplificar los procedimientos, sobre todo para las administraciones locales y regionales
  • reducir la burocracia, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas
  • facilitar la participación transfronteriza
  • determinar casos en los que los contratos entre autoridades públicas quedarían exentos de la normativa europea
  • introducir cambios que permitan alcanzar otras metas, como fomentar la innovación o cumplir objetivos sociales o medioambientales
  • adaptar las normas en el caso de la contratación de servicios de especial importancia social
  • introducir normas más rigurosas o mejores salvaguardias para impedir el favoritismo, la corrupción o los conflictos de interés
  • evitar medidas que propicien la aparición de proveedores dominantes, la manipulación de licitaciones o el reparto del mercado entre licitadores
  • mejorar el acceso de las empresas europeas a los mercados de la contratación pública de países no pertenecientes a la UE

Próximos pasos

Las respuestas a la consulta se tendrán en cuenta a la hora de elaborar posibles propuestas legislativas el año que viene. Hay que enviar las contribuciones hasta el día 18 de abril de 2011 a más tardar.

Próximamente iremos publicando comentarios sobre cada uno de los capítulos y estableceremos un método para poder comentar y reflexionar sobre los cambios que propone el libro verde.

Como anticipo os dejo los capítulos del libro verde para que vayamos haciéndonos una idea de por dónde van a ir los tiros.

  1. ¿Cuáles son las normas sobre la contratación pública
    1. Actividades de compra
    2. Contratos públicos
    3. Compradores públicos
  2. Mejorar la caja de herramientas para los poderes adjudicadores
    1. Modernización de los procedimientos
    2. Instrumentos específicos para los poderes adjudicadores pequeños
    3. La cooperación público-público
    4. Instrumentos adecuados para la agregación de la demanda / compra conjunta
    5. Abordar las preocupaciones relativas a la ejecución del contrato
  3. Un  mercado europeo  de contratación mas accesible
    1. Mejor acceso de las PYME y start-ups
    2. Garantizar una competencia leal y efectiva
    3. Adquisiciones en el caso de que no existe la competencia / derechos exclusivos
    4. Uso estratégico de la contratación pública en respuesta a los nuevos desafíos
  4. “Cómo comprar” con el fin de alcanzar los objetivos de Europa 2020
    1. “¿Qué comprar” en apoyo de los objetivos de la política europea 2020
    2. Innovación
    3. Servicios sociales
  5. Asegurar procedimientos racionales
    1. Prevenir los conflictos de interés
    2. La lucha contra el favoritismo y la corrupción
    3. Exclusión de ofertas “ilógicas”
    4. Evitar ventajas injustas
  6. El acceso de los proveedores de terceros países al mercado comunitario

Desde mi punto de vista, la reforma de la norma para incluir estos temas puede ser muy beneficiosa para el conjunto de la sociedad europea. No sé si todos estos cambios conllevarán un largo proceso para conseguir una nueva Directiva porque entiendo que algunas de estas normas sería bueno contar con ellas más pronto que tarde.

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La reforma de las normas comunitarias sobre contratación pública: lanzamiento de la consulta pública

Según Conor Maguire (www.bruselsmatters.eu) ayer, 27 de enero de 2011 ( nos hacíamos eco de la noticia en este blog)  la Comisión Europea puso en marcha una amplia consulta sobre la reforma de las normas comunitarias de contratación pública.
Se presentó en forma de Libro Verde, planteando más de 100 preguntas alrededor de la mejora de la contratación pública en el Unión Europea. Los objetivos que persigue la modernización de las normas de contratación en la Unión Europea pueden resumirse en los siguientes puntos:
1. Volver a examinar algunos conceptos básicos legales  (preguntas 1-13).
2. Aumentar la eficiencia del gasto público (en su mayoría preguntas 14-44 y 45-61).
3. Habilitar un mejor uso de los contratos públicos como apoyo a otras políticas
(Preguntas 62-97).
4. Luchar contra la corrupción y el amiguismo (preguntas 98 a 110).
5. Reflexionar sobre el acceso de las empresas de terceros países a los mercados de contratación de la UE (preguntas 111 a 112).

Aunque las concesiones de servicios no se tratan en la consulta, según el comisario Barnier, Bruselas aprobará próximamente un proyecto de ley que proporcione un marco legal mínimo para las concesiones de servicios.

El plazo para presentar observaciones en respuesta a la consulta es Lunes, 18 de abril 2011.

Los resultados de la consulta y los de una evaluación continua de la eficiencia y
costo-efectividad de las normas de contratación actual de la UE será discutido en una conferencia de  alto nivel en Bruselas a finales de junio, antes de que sea presentado ningún proyecto de ley cualquier proyecto de ley se presentó al lado año.

El libro verde para la modernización de la normas de contratación pública se puede descargar en este enlace.

Como en el anterior libro verde sobre la generalización de la contratación pública electrónica, iremos generando comentarios alrededor de las preguntas del libro verde, porque como hemos comentado en otras ocasiones.

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La Unión Europea avanza hacia la reforma de la contratación pública

Se ha vuelto a poner de relieve en este sitio que la Comisión Europea está tratando de reformar la contratación pública para conseguir los siguientes objetivos:

  • eficiencia y eficacia administrativa
  • un mercado único de contratación pública que incremente la productividad y la competitividad de las empresas europeas.
  • Una mayor accesibilidad y redistribución de recursos a las PYMES europeas a través de la contratación pública
  • Un aumento del comercio mundial utilizando la capacidad de las administraciones de generar mercados accesibles internacionalmente.

Voy a resaltar algunas de los datos más significativos de esta noticia, que en mi opinión,  no deja de ser una derivada de la petición de consulta pública que la propia Comisión hace con los comentarios al Libro Verde para la generalización de la contratación pública electrónica. Estos son los aspectos que yo destacaría de esta noticia:

  • La Comisión Europea dará su primer paso hoy (27 de enero) para la revisión de las normas de manera significativa que rigen los mercados de contratación pública con el fin de mejorar el acceso de las PYME a las licitaciones nacionales e impulsar la actividad transfronteriza.
  • La contratación pública representa aproximadamente el 17% del PIB de la UE. Las pequeñas y medianas empresas (PYME) consiguen contratos públicos entre el 31 y 38 % (Aquí añado que las PYMES en los estudios de la Comisión se identifican como los contribuyentes a la fiscalidad de la Unión Europea de alrededor del 65% del presupuesto, lo que marca un desajuste entre lo perciben a través de los contratos públicos y lo que contribuyen a dicho presupuesto)
  • Uno de los objetivos principales de la legislación europea es asegurarse de que las empresas de la UE puede tener acceso a los mercados paneuropeos de contratación pública con independencia de su país de origen.
  • Michel Barnier, Comisario responsable del mercado interior, pondrá en marcha una consulta pública sobre la revisión de las normas de contratación pública, sobre todo dirigidas a garantizar “el acceso de las empresas más pequeñas a los mercados de contratación, reduciendo la burocracia y la promoción de la contratación transfronteriza europea”, según un funcionario de la Comisión.
  • Simplificación de los procedimientos de participación en las licitaciones públicas deben facilitar el acceso de las empresas más pequeñas, sostiene la Comisión.
  • Después de estas consultas, Bruselas espera iniciar el procedimiento legislativo real.
  • Se quiere potenciar la contratación pública ecológica (Verde) y a favor de la  innovación
  • Según la investigación realizada por la Comisión Europea, sólo siete países de la UE gestionan en la actualidad una gran cantidad de la contratación pública ecológica (GPP). Estos son los “Green 7 ‘: a saber, Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Países Bajos, Suecia y el Reino Unido. Otros países de la UE van con retraso y a veces no tienen ninguna tipo clausula ecológica en la contratación.
  • El ejecutivo de la UE también está tratando que la contratación pública electrónica se extienda por toda la UE, como un medio fácil de aumentar en general las compras transfronterizas.  Aunque por el momento, sin embargo, sigue siendo una práctica marginal.
  • El acceso a los mercados de contratación externa. La consulta pública sobre la reforma de los mercados de contratación pública también tratará el delicado tema de acceso a los mercados de terceros países.  El mercado de contratación pública representa más del 10% del PIB en los grandes países industrializados y está aumentando cada vez más  en las economías emergentes. El mercado de los EE.UU., por ejemplo, es un valor superior a € 1.000 millones, o 11% del PIB de EE.UU. Esta proporción es aún mayor en otros países. En Canadá que llegue a 22%, mientras que en Japón es de 18%, según estimaciones de la Comisión Europea. En su Estrategia de Comercio publicada el pasado noviembre, Bruselas establece claramente que “mientras que nuestro mercado ya está abierto en gran medida, los mercados públicos de nuestros principales socios comerciales lo están  mucho menos, especialmente a nivel local y regional”. Beijing (China) está por firmar el Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP), que es un compromiso voluntario para abrir los mercados nacionales de contratación pública a miembros de la OMC. “Estamos presionando para la pronta adhesión de China a la ACP sobre la base de una oferta ambiciosa, en línea con los compromisos de China a la OMC”, afirma el documento de la UE.

CONCLUSIONES:

Después de leer esta noticia, que está circulando por toda Europa, y de entender los objetivos reales de los Estados Miembros que la Comisión se encarga de plasmar en la legislación que permita conseguirlos, creo que la contratación pública electrónica está más cerca. Aquí vuelvo a recordar la frase de Paul Saffo “No hay que confundir una visión clara, con una distancia corta”.

Por tanto creo que es bueno, que nos vayamos preparando, a todos los niveles,  y analizando cuales son las formas y los cauces óptimos para poner en marcha la contratación pública electrónica de modo coordinado a nivel estatal  y coordinando y capacitando al tejido productivo (sobre todo a las PYMES) para ser capaces de licitar en Europa e internacionalmente como una manera de buscar nuevos mercados(que tanta falta nos hacen). Y para ello hay que ser más competitivos en todos los aspectos de nuestra actividad alrededor del servicio de retorno que representa la contratación pública.

¿Pensáis que sería bueno intentar conseguir un plan estatal  de contratación pública electrónica que aglutine a administraciones, proveedores, empresas que proporcionan soluciones y servicios (a administraciones y empresas)  para conseguir esa “necesaria coordinación”? .Y si ese plan estatal fuera bueno ¿cómo lo trataríais de conseguir?

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La Contratación pública electrónica y la firma electrónica

Muchas veces se identifica la firma electrónica como un elemento que dificulta la adopción de la relación electrónica como puede ser la contratación pública electrónica o la facturación electrónica.

Siempre he creído que sin la firma electrónica las transacciones de valor en la red, los intercambios que representan compromiso, no se producirían al no estar respaldados por un elemento con garantía jurídica: La firma electrónica.

Cuando se han producido las discusiones sobre si la factura electrónica debería de incorporar firma electrónica, me ha parecido que sin ser necesario, no era un elemento de dificultad extrema que fuera a producir la no adopción de la factura electrónica (hay personas que opinan lo contrario). Mi opinión es a favor, no de la firma en la factura sino de la firma electrónica en general y de la factura electrónica con firma como un vehículo que puede acelerar la adopción y buen uso de la firma electrónica.

Y creo que todas las dificultades son organizativa no tecnológicas. Ya sé que son las más difíciles de solucionar, pero también sé, que son las que sí podemos solucionar.

En esta entrada de Tim Cummins de ICAMM se comentan las tendencias favorables a la firma electrónica. He entresacado las siguientes  afirmaciones de la conversación del autor de la entrada con Jason Lemkin de Echosign.

  • La firma electrónica parece estar ganando impulso real
  • Después de muchos años de debate, los resultados de los principales proveedores de servicios sugieren que las reservas (por cuestiones de la ejecución) y la inercia (por cuestiones de beneficio), por fin, desaparecen
  • 2010 ha sido un año de crecimiento de ingresos año del 120% y  casi 3.000.000 usuarios de firma electrónica en todo el “mundo
  • Este aumento tiene que ver con la madurez de las tecnologías de firma en la web que con el ahorro de costes que produce la firma electrónica.
  • Las empresas se han acostrumbrado a tener relaciones en la red y la firma no es más que otro paso. Si existe la tecnología y el soporte jurídico están dispuestos a usar la firma electrónica. Y la usan.
  • Las compras han sido el principal  impulsor de las solicitudes de firmas electrónicas de contrato, pero el avance en el software de firma electrónica ha sido promovida más por el lado de las ventas como forma de cerrar las propias ventas.
  • Sobre la interoperabilidad legal se comenta que han sido Estado Unidos y el Reino Unido los principales impulsores
  • Se comenta que el 95% de los problemas de interoperabilidad legal se pueden resolver con la correcta elección de la legislación a aplicar.
  • La  firma electrónica es un avance evidente, y por supuesto, refuerza la idea de que hacer negocios en una empresa tiene que ser fácil, la idea de colaboración incluso a través de la firma en los dispositivos móviles.
  • Una vez que el proceso de contratación está en la web, las expectativas de velocidad, de colaboración y de visibilidad crecen y los impactos más amplios pasan a la parte de contratos (firma electrónica) y el personal jurídico.
  • Una vez más, los grupos que prosperan son aquellos que están liderando el cambio, en lugar de ser visto como renuentes u opositores.

En mi opinión y para concluir, la firma electrónica, es un elemento indispensable en contratación (pública y privada) y el desarrollo de la Sociedad de la Información y el Conocimiento,  en todo lo que signifique intercambio de valor (incluso diría como autenticación del origen de los contenidos) en la red. España es un líder claro en este ámbito en cuanto a infraestructuras.

La pregunta es ¿a qué estamos esperando para liderar la firma electrónica en las estadísticas de utilización real? ¿Sería posible sacar una auténtica ventaja competitiva de los 17 millones de DNI’s electrónicos con capacidad de firma y autenticación electrónica?

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El Plan de Acción en la implantación de la contratación pública electrónica en el sector público y el cloud compouting .

Cuando una administración o empresa pública decide implantar la contratación pública electrónica lo primero que suele pensar es en un proyecto de implantación.

Recoge información y experiencias similares de su entorno más cercano y similar, genera un pliego, pública el pliego y recibe las correspondientes ofertas que valora y finalmente adjudica e inicia el proyecto.

Desde mi punto de vista el plan de acción, que debería de contemplarse en un proyecto de implantación de la contratación pública electrónica, debería tener, al menos las siguientes grandes áreas de actuación:

–          Identificación Digital. El formato electrónico, igual que el formato papel requiere la identificación de las partes (administración y empresas).

–          Sistemas de Información. El formato electrónico tiene como característica fundamental que requiere para su “gestión y manejo” la intervención de aplicaciones informáticas, que hay que definir, desarrollar o adaptar, probar, instalar y mantener. Capítulo especial representan las integraciones de estas aplicaciones que van a permitir la contratación con los sistemas actuales de la administración que las implanta. O sistemas que son necesarios para permitir que la función de compras se complete en formato electrónico. Por ejemplo, registros de entrada telemáticos, notificaciones electrónicas, …..y otros sistemas de los que se pueden considerar horizontales. Este área es el que normalmente se identifica como única(o al menos más importante) área de actuación y no suele ser suficiente.

–          Formación y Capacitación de las personas que vienen realizando la contratación pública para saber utilizar estas aplicaciones.

–          Gestión del Cambio cultural. Ya hemos comentado que José Antonio Marina en su libro “Las culturas fracasadas” define la cultura como “un conjunto de soluciones que utilizamos habitualmente y de forma generalizada para enfrentarnos a los problemas cotidianos”. Cuando los problemas cotidianos cambian de formato, o el entorno cambia y presenta nuevos problemas, este conjunto de soluciones tiene que ser sustituido. Pero no es fácil sustituir esta “caja de herramientas” que denominamos cultura por otra caja que nos permite enfrentarnos a los nuevos problemas con sus nuevos formatos. Este cambio cultural es la parte más compleja de cualquier implantación de la contratación pública electrónica, porque en mi opinión, supone que todas las personas que intervienen, tienen que llegar a entender que el cambio les afecta de una forma directa. Ya no pueden sentir la seguridad de sus conocimientos y su “Caja de herramientas”. Tienen que volver a enfrentarse a la complejidad y a la incertidumbre, y cambiar de cultura. Y esto siempre es muy costoso.

–          Por último, hay que tener en cuenta, que aunque hemos considerado la implantación de la contratación pública electrónica como un proyecto, y en realidad, es un proceso. Quiero decir, que la contratación pública en formato electrónico será la única forma de contratar. Y antes o después será un proceso que requerirá gestión de los servicios de tecnologías de la información asociados que permiten su mantenimiento y evolución, tanto de los sistemas (productos tecnológicos) como de los servicios que son necesarios para que estos sistemas estén disponibles en el tiempo y forma en la que vayan a ser requeridos.

Estas cinco grandes áreas, deben considerarse en mayor o menor medida en todos los proyectos de implantación de la contratación pública electrónica.

La pregunta que surge casi automáticamente, es: ¿si todas las administraciones están preparadas (presupuesto y recursos técnicos) para acometer este tipo de proyectos (en alguna medida) o habría necesidad de plantear soluciones como las conocidas como cloud computing, que consisten en ofrecer los servicios de contratación en un formato que nos independice de la tecnología utilizada y la necesidad de “poseer” esos requerimientos tecnológicos.?

Vosotros ¿que opináis? Sería lógico proponer la contratación pública electrónica como servicio en cloud computing? ¿Quién debería proponerlo y cómo?

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